אור חורת בקורות לבו של האדם

אור חורת בקורות לבו של האדם

This is default featured slide 1 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 2 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 3 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 4 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

This is default featured slide 5 title

Go to Blogger edit html and find these sentences.Now replace these sentences with your own descriptions.This theme is Bloggerized by Lasantha Bandara - Premiumbloggertemplates.com.

Mostrando entradas con la etiqueta moral. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta moral. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de junio de 2014

Matók MiDvásh #34 - Kóraj 5765 - No te dejes engañar por quien te ofrezca un supuesto "Shalóm" material que deja el alma fuera, ni por quien te proponga un "Shalóm" espiritual que se desentiende de tu vida material

Matók MiDvásh: prensa electrónica de Ieshivah.Net - Edición No. XXXIV
Siván 5765, Parasha't Kóraj, desde Jerusalem
Edición dedicada a la consecución, la producción y la realización de Shalóm, de luminosa plenitud
en conciencia plena de la Verdad, para nuestros amores, para Israel y la Humanidad entera

Edición Web: Foro Matok MiDvash (nos interesan tus comentarios)

"... y os Icé sobre alas de águilas, y os traje hacia Mí..."
No te dejes engañar por quien te ofrezca un supuesto "Shalóm" material que deja el alma fuera, ni por quien te proponga un "Shalóm" espiritual que se desentiende de tu vida material
Javerím, queridos amigos, Shalóm:
Apenas tres versículos antes del comienzo de nuestra parasháh (Bamidbár -Números- 15:39), leímos: "No sigáis a vuestros ojos y a vuestros corazones, porque vosotros os prostituís tras ellos" (el original hebreo de esta frase no admite traducción alguna al español, de modo que traduzco su sentido).

El verbo "liznót", que hemos traducido por "prostituir", aparece muchas veces en la Toráh y los dichos de los profetas; intentaremos despejar su sentido antes de ingresar de lleno en la parasháh de Kóraj. En su fundamento, refiere al mantenimiento de "relaciones sexuales que profanan lo sagrado" (así, en Bereshít -Génesis- 34:31, cuando Dinah es violada por Shjém y éste arguye su voluntad de desposarla, los hermanos de ella se preguntan: "¿Será nuestra hermana tomada por prostituta?", y deciden castigar al violador). En sentido más amplio, refiere a las conductas humanas, en todos los órdenes de la vida, que profanan la naturaleza sagrada del hombre.

El puente conceptual entre ambos sentidos del verbo "liznót" lo hallamos en Vaikrá -Levítico- 19:29 (la traducción, por supuesto, tampoco es "literal"): "No profanarás a tu hija haciendo que se prostituya, para que no se prostituya la tierra y se llene de maldad". El sentido primero de esta orden es oscuro: ¿a qué se refiere la "prostitución" de la hija, y más aún, a qué la de la tierra? ¿Cómo comprenderlo?

Concurre Rash"i en nuestro auxilio, y nos dice: la "znút" de la hija refiere a "hefkerút", a la vida licenciosa, al estado de abandono moral que hace propicio el desenfreno. Rambá"n (Najmánides), por su parte, opina que se trata de "stiáh": no de mero abandono sino de desvío explícito del camino sagrado; un desvío que puede traducirse, por ejemplo, en la acción de un padre que fuerza a su hija a contraer matrimonio con un hombre por el que ella siente repulsa: de así hacerlo, va a estar estimulando a su hija a todas las conductas impúdicas e infieles que hallan campo fértil en la frustración y el descontento; y podrá decirse de ese padre que ha "prostituido" a su hija. En cualquiera de ambos casos, nos resta acercarnos a comprender qué pudiera ser la "prostitución de la tierra".

Toda acción del hombre (aún toda palabra y todo pensamiento) ejerce influencia sobre su mundo; cada acción nuestra se refleja, de algún modo, en los mundos espirituales, y también en el mundo material. De tal modo, nos enseña la Toráh que la reacción "de la tierra" se manifestará en la misma cualidad de la acción que la produce: ¿Desviaste a tu hija, propiciaste que se desviara del camino sagrado? Entonces, la tierra desviará de tí su bendición, y crecerá en la parcela de otros lo que estaba destinado para tí. Tal explica Rash"i, en el Tratado de Sanhedrín 76a. Así como una mujer dispuesta a ejercer el sexo de modo libertino provoca el deseo de los hombres -y el pensamiento tiende a convertirse en acción-, del mismo modo, los Cielos y la tierra permiten que el hombre les oriente en cuanto a qué es bueno para él: si es la suya una vida de Kedusháh, una vida sagrada, le conducen por las sendas de la seguridad y el bien; si de profanación es su camino, de profanación será su destino.

Armados de esta introducción, nos atreveremos por fin a incursionar en la parasháh de Kóraj (Bamidbar -Numeros- 16:1 a 18:32), que comienza diciendo "Y tomó Kóraj". ¿Qué tomó? Según coinciden en explicar Rash"i, el Midrásh Tanjumah y el Midrásh Rabah, lo que Kóraj tomó es "a sí mismo"; y se colocó fuera del colectivo de Israel, por vía de subvertir los valores fundamentales establecidos por la Toráh y empujar a sus seguidores a profanar el mandato de Hashém.

Kóraj pertenece a los rangos más elevados del pueblo de Israel, y así consta al inicio de nuestra parasháh. Es hijo de Its-hár, que es el segundo hijo de Kehát. Kehát es la rama más elevada de la tribu de Leví: son nada menos que los encargados de trasladar el Arón haBrít, el Arca del Pacto, que lleva dentro suyo las Tablas que trajera consigo Moshéh al descender del Monte Sinai. El primogénito de Kehát es Amrám: su familia ya detenta los dos cargos más importantes en la jerarquía de Israel (Aharón y su descendencia, "cohaním"= sacerdotes, y Moshéh, el gran guía del pueblo). Kóraj malentiende la misión de cada jerarquía: él desea y aspira a honor y majestad, y al desafiar a Moshéh, desafía la palabra del Creador (debemos considerar que, a diferencia de en estos días nuestros de exilio espiritual, nos encontrábamos entonces en tiempos de revelación permanente, en los que no cabía dudar de la palabra que nuestros propios oídos percibían, ni de los milagros de que disfrutábamos explícitamente de continuo). Kóraj desea poder; lo desea intensamente para sí.

Comenta el Zohar al inicio de nuestra parasháh: "Todo quien desea algo que no le corresponde, produce que ese algo se aleje de él. Y no sólo ello, sino que también termina perdiendo lo que sí le corresponde a él". Nos fue dicho hace apenas un rato, pocas frases atrás, advirtiéndonos contra toda forma de prostitución: "No te desvíes, porque si lo haces, también la tierra desviará de tí los frutos que te están reservados". A Kóraj no le basta la riqueza ni el honor que posee. Desea más. Desea todo para sí. Su instinto es más fuerte que su razón y que su fe.

Aprendimos ya en los casos de desviación que han ocurrido desde que salimos de Mitsráim (el becerro de oro; el clamor del pueblo por carne; y recién, en la parasháh pasada, el caso de los espías -Rashi reúne estos tres episodios y el presente, bajo el nombre de "sirajón" = hediondez) que cuando un hombre cae en la tentación de desviarse hacia el camino que abren ante él sus ojos y su corazón, cuando pierde sentido de la realidad y de la Verdad y se deja manejar por sus apetitos, sólo podrá salvarlo a tiempo una alerta íntima de arrepentimiento profundo y completo, o contar con mérito previo suficiente como para que Hashém directamente "le tome de los pelos" y modifique por completo su realidad para brindarle la oportunidad de la enmienda. Mas si ni una ni otra ocurren, quien comienza a cavar bajo sus propios pies, no deja de hacerlo hasta haberse perdido ya en la profundidad atroz de los abismos. Ya Onkelús, el gran traductor de la Toráh al idioma arameo, nos lo insinuó, cuando tradujo el versículo "No sigáis a vuestros ojos y a vuestros corazones, porque vosotros os prostituís tras ellos": para "sigáis" y para "prostituís" utilizó el mismo verbo, enseñándonos que, en el mero hecho de "seguir", de ceder "apenas un poquito" a la tentación de los apetitos sensoriales y de la emoción irracional sin asidero en la Verdad, ya allí se encuentra la semilla del desvío completo, de la "znút", la profanación del alma que se manifiesta en "prostitución". Si diste el primer paso, es casi ya como si los hubieras dado todos; y entonces se llaman igual. Y lo que es válido para el mal, lo es, por supuesto, también para el bien.

No hay un Kóraj al que se pueda correr el riesgo de enmendar dejándolo en su sitio. Una situación de "Kóraj" es una emergencia, tal como una plaga o un incendio. ¿Y qué se hace ante una plaga o un incendio? Para empezar, se limita, se cerca, su campo de acción. En el incendio, se impide que nadie entre. En la plaga, se impide que nadie salga. Recién cuando está firme el cerco que divide entre lo sano y lo contaminado, llega la etapa de ocuparse de lo contaminado de acuerdo a cómo corresponda. "Distínganse, distánciense, de este grupo", ordenó Hashém (Bamidbár -Números- 16:21), mientras la plaga amenazaba avanzar y hacer estragos en el pueblo. Kóraj, entretanto, continúa cavando bajo sus propios pies, intentando poner en ridículo a Moshéh (tal explica Rashi el versículo 16:19). Moshéh comienza a controlar la situación; en el versículo 16:26, ordena al pueblo apartarse "de las tiendas de estos hombres malvados". Momentos antes, había rogado misericordia a Hashém (vers. 16:22): "¿Acaso porque un hombre peque, Desplegarás Tu ira sobre toda la congregación?". Y ahora, nos aprestamos a presenciar la ira sagrada del propio Moshéh, que tras haber rogado misericordia, entrará en acción.

Moshéh, el verdadero guía sagrado, conoce su misión y está dispuesto a cumplirla hasta las últimas consecuencias. Ante Hashém, él pedirá misericordia y piedad hasta el límite mismo en que le sea permitido, aún hasta que el Creador le responda "No vuelvas a hablarme de ello" (Devarím -Deuteronomio- 3:26). Mas sólo el celo que despliega sobre la tierra, le habilita a dirigirse de tal modo en dirección a los Cielos. Ahora es el momento de probarlo. Es contra él que ha focalizado Kóraj su acto de subversión (aunque en el fondo no pueda ser sino contra el Creador, que dirige los caminos de Israel). De modo que advertirá ahora Moshéh (Bamidbár -Números- 16:28): "Con ésto sabréis que Hashém me Envió a realizar todas estas acciones", todo lo que he actuado desde antes de que saliéramos de Mitsráim hasta hoy, "y no nacieron en mi corazón" ni las inventé a mi antojo en modo alguno.

Y proseguirá el Hombre Sagrado -Bríndenos Hashém luz de Verdad de tal magnitud pronto, de nuevo, en nuestros días-, y dirá (vers. 30): "Y será, si Hashém generará una realidad nueva, y la tierra abrirá su boca y los tragará a ellos y a cuanto les pertenece, y descendieron vivos al SheOl (...)". Y como era de esperarse, sucede que (vers. 32): "Y abrió" (o, significativamente, "abrirá") "la tierra su boca, y los tragó a ellos y a sus casas, y a todos los hombres de Kóraj y a toda su riqueza". Rabí Aba, en el Zohar, se sorprende de que esté escrito "Y abrió la tierra su boca", y no diga, en su lugar, que fue Hashém quien abrió la boca de la tierra (como está escrito más adelante, en Bamidbár -Números- 22:28, en el episodio de Bil'ám y su mula: "Y abrió Hashém la boca de la mula"). Mas inmediatamente surge la explicación, del propio Rabí Aba: "Aquí, es Moshéh quien decreta que la tierra abra su boca"; Moshéh, con autorización de Hashém, es quien da la orden. Sabemos que toda palabra que pronunciamos incide sobre la realidad; ¡cuánto más la palabra de un hombre sagrado!. Moshéh acaba de decir, en su advertencia (vers. 30): "la tierra abrirá su boca (...)", y las palabras que salieron de su boca tuvieron valor de orden y decreto que la tierra se apresuró a cumplir.

Séame perdonada una disgresión necesaria: decimos cada día en nuestra plegaria "Atáh Kadósh": "Tú eres Sagrado"; y luego decimos "Kedoshím bejól ióm iehalelúja": "los hombres sagrados te alabarán cada día". Y coronamos la frase con la palabra "sélah". Decir "los hombres sagrados" implica que los hombres podemos ser sagrados, cual es Sagrado el Creador. Y tal refuerza la palabra "sélah", que aparece 74 veces en todo el Taná"j (setenta y cuatro se representa en hebreo con las letras ain-dalet, que conforman la palabra "'éd"="testigo"). "Sélah" es un testimonio enfático, que se proyecta a la eternidad: Moshéh, el paradigma de hombre sagrado, es camino posible a seguir, el más alto de los caminos posibles que podamos brindarnos el inmenso privilegio de seguir.

Llegados a este punto, tenemos la oportunidad de preguntarnos: ¿Con qué herramientas cuentan, hoy como ayer, Moshéh y todos quienes aman la Verdad, para defenderse de cada Kóraj que nos ataca? ¿Con qué contamos para sostenernos sagrados a pesar de tanto apetito primitivo infame que nos ataca sin descanso? Dice el sagrado Zohar que la acción de mal de Köraj es sintetizable diciendo que "entró en majlóket", que produjo división y fractura. División en lo alto y en lo bajo. Y quien busca divorciar lo alto de lo bajo, separar la realidad espiritual de la material, evita la enmienda -el Tikún- de la Creación, y se perderá él mismo, en todos los mundos. Por ello, está escrito respecto de Kóraj y los suyos que "descendieron vivos al SheOl". SheOl es uno de los nombres del "lugar" en que las almas expían sus desviaciones, tras haberse separado de sus cuerpos. El propio nombre "sheOl" es raíz del verbo "interrogar" (lishOl): el abismo del "sheOl" es el de la interrogancia, el de la perpetua oscuridad e incertidumbre, que se opone a las alturas de la Teshuváh, de la "Respuesta" verdadera en que reside, para cada uno, la oportunidad cierta del Shalóm. Diremos, entonces, que la herramienta es el Shalóm, y no es sino la Teshuváh el camino que nos lleva hasta él.

Agrega aún el Zohar: "El mundo no existe sino sobre la base del Shalóm. Cuando Hashém creó el mundo, no había modo en que éste se pudiera sostener", no tenía una "solución de continuidad", "hasta que se posó sobre él el Shalóm". El Shalóm, la paz de la plenitud, del funcionamiento armónico y unido de lo alto y de lo bajo, de lo espiritual y lo material, es la característica constitutiva del Shabát: el ciclo completo, la armonía de Todo, Shalóm material que no se opone al Shalóm espiritual, paz interior y exterior que abreva de lo sagrado. Hasta aquí, hemos reunido armas y herramientas suficientes para distinguir eficazmente, en nuestros tiempos turbulentos, entre las propuestas de Shalóm, de "Paz", que pueden ser verdaderas, de aquellas ilusiones engañosas con que intentan seducirnos quienes sólo buscan resolver el apetito de unas u otras mezquindades infames.

Acaso estés pensando: "Muy bonito todo, y aún cierto. ¿Pero cómo llevamos este pensamiento a la práctica, para producir Shalóm en nuestra vida real?". Ven; atendamos juntos a las palabras del sabio Hilél, sabiendo que ninguna parte de su fórmula funcionará eficazmente en ausencia de las demás. Así nos dice Hilél (Tratado de Avót 1:12): "Sé como los discípulos de Aharón: Ama el Shalóm y persigue el Shalóm, ama a las personas y acércalas a la Toráh". 
Con vosotros mis brajót, desde Ieshivah.Net,

daniEl I. GinermanEditor

jueves, 22 de mayo de 2014

Matók MiDvash #24 - Ki Tetsé 5764 - Libre de quitarme el yugo de lo que llaman razón


"y os ice' sobre alas de a'guilas y os traje hacia mi'"Revista Matok MiDvash, desde Jerusalem

Mato'k MiDva'sh: prensa electro'nica de Ieshivah.Net - Edicio'n No. XXIV
Elúl 5764, Parasha't Ki-Tetsé, desde Jerusalem
Edicio'n dedicada al pronto retorno al camino de la Teshuvah y la verdadera luz de Sarah Iael bat Ita Neta y Aharon Oron ben-Rajel Leah,
y a la sagrada memoria de Uri ben-Iehoshúa z"l
Dedica Matok MiDvash a la memoria o la superacion de tus seres queridos
Conta'ctanos por clases ONLINE para tu COMUNIDAD, tu colegio o tu tnua'h. Los rabani'm de Bana'ij-Tsio'n esta'n deseosos de compartir lo que estudiamos cada di'a, tanto en espan~ol como en ivri't. Conta'ctanos a editor@ieshivah.net para coordinar temas y horarios: so'lo necesitas una computadora conectada a Internet, y encontrarte con nosotros en www.beitmidrash.org !!!
SI NO VISUALIZAS BIEN CUALQUIER SECCION DE LA REVISTA, ABRELA
EN SU EDICION WEB Y DISFRUTALA COMPLETA
Imágenes de casa  Editorial: Libre de quitarme el yugo de lo que llaman razon| El Beit-Midra'sh, la Radio Virtual y los nuevos espacios | Palabras de la Mujer Judi'a: La Reina Esther: Más allá de las limitaciones que "impone la realidad" | Hablemos del Habla: Los pelos de punta (y la opcion de la verdad) | Hashem no desdeña merito alguno de sus creaturas | Hoy nuestros Sabios nos develan: El valor de toda aproximacion al bien | El esfuerzo propio, como condición para obtener ayuda del Creador |Dialogo con los lectores en tiempo real | Ediciones Anteriores | Ingresa directamente a nuestro Beit-Midra'sh Online | Todas las clases en audio | Colabora con nosotros | Escri'benos tus comentarios, preguntas y propuestas |  Edicion PDF para imprimir

KolTorah.Net: clases de Torah en español y hebreo ON-DEMAND. Pruebala hoy!


Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leerA modo de Editorial:  Nota producida en exclusividad para Matok MiDvashLIBRE DE QUITARME EL YUGO DE LO QUE LLAMAN RAZON

Queridos amigos:
"Tienes libertad de elegir, y esa libertad se encuentra fuera de los límites de lo que ves como posible", de lo que te parece razonable, del marco que ya has aceptado por regla y limitación a tu libertad. Tal leeremos más abajo, y tal debemos aprender e incorporar, si nuestro compromiso innegociable nos vincula vitalmente a la Verdad.
Estamos habituados a tantos sobreentendidos, consensos tácitos, subjetividades vestidas de axioma, demagogia barata, conductas instintivas y un largo etcétera; estamos tan habituados a la oscuridad y a la añoranza de la luz, que solemos dar por fija la circunstancia, y por circunstanciales los valores profundos que nos alientan a vivir. Y bajo semejante anestesia, con frecuencia sucede que a la oportunidad de redimirnos, de mudar nuestras vidas en dirección a la Verdad -a la más alta belleza y la completa felicidad- la vemos pasar como quien ve una película de desencuentros amorosos para poder por fin llorar.
Lo más grave de este proceso es que, aún si inconcientemente, es elegido. Porque existe otra opción. Y si vivimos de acuerdo a una de las opciones y no de la otra, somos responsables de nuestra propia elección, todo el tiempo, cada instante.
¿Como se traza, cómo se ilumina, la otra opción? Nuestra parasháh, Ki-Tetsé, trae consigo algunas pistas, que rozaremos brevemente.
Ya al inicio (Devarím -Deuteronomio- 21:11-14), se nos habla del caso de alguien que se enamora de una mujer "de bello aspecto", prisionera de guerra, y decide tomarla por esposa. Explica Rashi que no se habla aquí de cómo en principio debe el hombre actuar (que no es tomando por esposa a una mujer en consideración únicamente de su "bello aspecto"). Este pasaje viene a regular una situación "de hecho", nacida de la primacía frecuente del instinto sobre la conciencia clara. Partiendo del reconocimiento de que hay una medida para las expectativas puestas en cada uno, y de que difícilmente llegue un hombre a la perfección, regula situaciones "de hecho" para lograr que también en ellas se manifiesten la verdadera justicia, el buen proceder y la verdad.
Más adelante (Devarím 21:18-21), viene el capítulo del "ben sorér umoréh", de la acción de los padres respecto de un hijo que -tal como explica Rashi la descripción de la Toráh- ha traspasado todos los límites tolerables del espíritu de mal. Este hijo ha de ser llevado ante el Tribunal, y de probarse su completa irrecuperabilidad, será condenado. Dice la Toráh culminando el tema: "Y eliminarás el mal de tu seno"; y explica Rashi: si es irrecuperable, lo rescatamos y evitamos que continúe despeñándose y acumulando culpa. Así como hay transgresiones que el judío no comete ni aún si la vida le va en ello (idolatría, asesinato, incesto y otras perversiones sexuales), hay también un límite al mal que permitiremos que se desarrolle en nuestro contexto. Hay un límite a la contaminación tolerable, y el límite no debe ser transgredido bajo ninguna circunstancia y bajo ningún pretexto.
A medida que avanzamos en la parasháh, nos encontramos (Devarím 22:1...) con la mitsváh de "hashavát Avedáh", de devolver a su dueño lo que se le haya extraviado. La Toráh no sólo nos prohibe apropiarnos de lo que tiene dueño, sino que ordena actuar en sentido de que lo que alguien extravió retorne a su dominio. La conciencia solidaria, la responsabilidad recíproca entre todos los componentes del pueblo, son fundamento de la verdadera justicia que viene a instruirnos la Toráh.
Llevamos, hasta ahora, algunas provechosas conclusiones primarias: el instinto del hombre está contemplado en la Toráh, y aún las situaciones menos honrosas, en la mayor sumisión a los instintos y apetitos primarios, hay una regulación que nos permite dirigirnos  hacia el bien. En segundo término: hay límite a la contaminación que un hombre debe permitirse soportar, provenga de fuera o de dentro. Por último: ni el más mínimo detalle de la conducta del hombre, incluso respecto de su prójimo, escapa a la atención del sentido de Bien, de lo enunciado por Justo en la Toráh.
El último ejemplo que hemos elegido (Devarím 22:6-7) trae consigo una novedad, que dotará de soporte y viabilidad a toda la estructura. "Si apareciera ante tí un nido de aves en el camino (...), y hay en él huevos o pichones: no tomarás a la madre por (tu deseo de tomar a) sus hijos". Hasta aquí, la primera parte de la mitsváh: sé piadoso, no tomes gratuitamente una vida, conténtate con tomar lo que realmente tienes intención de disfrutar. Aún más: "envía lejos a la madre, y toma contigo a los hijos", para que la madre no sufra al ver que te llevas a sus pichones. Culmina la Toráh con el resultado de la mitsváh: "para que sea bien para tí, y se prolonguen tus días".
Mas hay una lectura del texto de implicancias radicalmente distintas. La segunda parte del texto ("envía lejos a la madre, y toma contigo a los hijos") es preceptual: es una mitsváh en sí misma, no relacionada con que estés buscando alimento o con que te apetezcan pichones o huevos para la cena. De acuerdo a la segunda parte del texto, es una mitsváh en sí misma que, cuando halles un nido en tu camino, con pichones o huevos, y la madre se encuentra allí con ellos, debes ahuyentar a la madre y tomar contigo a las crías.
El status de esta mitsváh en la Toráh es singular. Por un lado, es una de las mitsvót para las cuales la exégesis no provee explicación "lógica" alguna. En ese sentido, implica inmediatamente a la fuerza de la fe como gran cimiento de nuestra capacidad de aproximarnos a la Verdad. Sin fe en que, aún si no podré comprenderlo, es manifestación del Bien y debo ponerlo en práctica (del mismo modo en que pongo en práctica lo que sí comprendo), no podré ingresar realmente a una vida de Toráh. Na'aséh veNishmá: haremos, y recién entonces, acaso comprenderemos.
En segundo término, abundan nuestros sabios en la calidad del rédito especial que reporta al alma esta mitsváh, y profundos secretos son develados por el Zohar en el comentario a este pasaje. La simetría es perfecta: sólo desde una fe que se prueba a sí misma (pero cuyo camino hay que emprender sin esperar pruebas) es posible edificarse realmente en el camino de la Verdad, en el camino a que confluyen cuerpo y espíritu cuando el hombre es uno, cuando dejamos que la práctica del bien acabe con la neurosis, cuando abrimos los ojos y vemos que, efectivamente, tenemos "libertad de elegir, y esa libertad se encuentra fuera de los límites" de lo que vemos como posible.
Sea la Voluntad de Hashém que estas palabras hallen cobijo en nuestros corazones, y se traduzcan desde cada uno en la mejor acción.
Con vosotros mis bendiciones,

daniEl I. Ginerman
editor@ieshivah.net

El verdadero sentido de participar de la Verdad

Aprovecha los excelentes servicios y tarifas de nuestro sponsor y beneficia así a Ieshivah.Net, que recibirá el 20% de las ganancias de IsraPhone
 Noticias de EntreCasa
EL BEIT-MIDRASH, LA RADIO VIRTUAL,
Y LAS HERRAMIENTAS NUEVAS DE IESHIVAH.NET


CLASES DE ESTA SEMANA EN NUESTRO BEIT-MIDRASH ONLINE:

* Domingo, 20:00 Israel: Parasha't HaShavu'a (la seccio'n semanal de la Tora'h)
* Lunes, 20:00 Israel: "El Sendero de los Justos"
* Mie'rcoles, 19:30 Israel:  Ciclo "Tora'h para vivir con ella"  
RETORNA LA PROXIMA SEMANA

Beezrat Hashe'm, y con vuestro apoyo, continuaremos poblando la agenda de la semana con nuevos y variados shiuri'm en todas las a'reas de la Tora'h. Puede haber algunas irregularidades en la agenda durante estos di'as, porque estamos alista'ndonos a cambiar la suite de software que soporta al Beit-Midra'sh. Nuestras disculpas desde ya por todo inconveniente, y nuestro agradecimiento por toda forma de colaboración que esté en vuestras manos.

Entretanto, en "KolTorah.Net", nuestra Internet-Radio en etapa de pruebas, puedes disfrutar de shiuri'm grabados, tanto en hebreo como en espan~ol.
Durante la etapa de pruebas, vera's que algunos de los shiuri'm se encuentran en formato RealAudio (*.ra, *.rm): es posible que justamente esas clases (la mayori'a esta' en MP3) no se oigan inmediatamente al clickear sobre ellas, de modo que debera's clickear con el boto'n derecho del mouse, seleccionar "Guardar archivo", y una vez bajado (son archivos bastante livianos), escucharlos tranquilo.

En el correr de los pro'ximos di'as, inauguraremos con ayuda de D's el nuevo sitio web de Ieshivah.Net, con materiales de estudio y todos los materiales en audio y texto del proyecto. Entretanto, te invitamos a disfrutar las clases que tienen lugar casi cada di'a: en tiempo real, en audio y texto, clases de Tora'h brindadas por los rabani'm de Bana'ij Tsio'n desde Jerusalem. So'lo debes ingresar a http://www.beitmidrash.org/, dejar que tu computadora baje durante unos 5 segundos el software con que trabajamos (que se instala solo), poner tu nombre e ingresar.
Si recibes un mensaje de error al intentarlo, por favor desinstala el software clickeando aqui', y vuelve a repetir el procedimiento inicial. Si au'n te da algu'n error, hay varias soluciones posibles, todas muy sencillas, explicadas aqui'.

Materiales para las clases, anuncios, y consultas a los Rabani'm, se canalizan a trave's del foro "Banaij Tsio'n", bajo el auspicio y los oficios de la Comunidad Judi'a de Murcia.

Una recopilación permanente de materiales de lectura ("llaves de reflexión"), con opción  
a insertar comentarios, está en nuestro nuevo "Blog" en español: http://free-press.org/ , 
y en nuestro "Blog" en hebreo: http://www.amisrael.net/vaiomer/ ; patrocinados ambos  
por IsraPhone.Net.
Por último, aquí encima se encuentra nuestro "TagBoard" de  nombreKuzaree, el nuevo chat que nos permitirá 
intercambiar opiniones y sensaciones tanto en tiempo diferido como real, desde el cuerpo 
mismo de la revista. Y seguimos, con la ayuda de Hashém, creando novedades :-).  

Todo esta en la Torah: solo nos resta verlo, y para ello hay que vivirlo



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leerPalabras de la mujer judi'a
LA REINA ESTHER: MAS ALLA DE LAS LIMITACIONES QUE IMPONE "LA REALIDAD"

por Galia Ginerman  Nota original, en hebreo, exclusiva para Matok MiDvash. Traducción: Ieshivah.Net
Tehilim -Salmos- 22
Cierto, aún no es Purím -cuando leemos el libro de Esther-, mas de la reina Esther y de su actuación es bueno estudiar en todo momento del año. Hay un punto singular y único en la reina Esther, que estimo oportuno compartir con ustedes hoy.
El relato de la Meguiláh (el "Libro de Esther") es conocido. El imperio de Ajashverósh (Asuero) se extendía sobre 127 países, desde la India a la tierra de Cush; nadie le superaba en poder. La Meguiláh cuenta cómo, tras una fiesta que dispuso para toda la Corte, mandó ejecutar a su esposa Vashtí por consejo de uno de sus principales, de nombre Mehumán (a quien luego conoceremos por el nombre de Hamán). Ajashverósh se arrepiente de haberla sentenciado a muerte, y sus cortesanos le sugieren buscar consuelo eligiendo una sucesora para Vashtí. Tras una larga búsqueda y selección, es elegida Hadasáh, sobrina y pupila de Mordejái el judío, quien es llevada al palacio del rey para convertirse en su esposa. Su nombre cambia entonces, y pasa a llamarse Esther.
De aquí en adelante, los sucesos se desarrollan de modo tal que se emite una sentencia de muerte contra todos los judíos, según la cual habrán de ser todos ejecutados en un mismo día. El autor de la iniciativa y el decreto es el malvado Hamán, el más cercano asesor del rey Ajashverósh.
Esther, la reina, cumpliendo la orden que recibe de su tío Mordejái, entra en acción y consigue dar vuelta el destino que les espera: es relevada la sentencia que pesa sobre las cabezas de todos los judíos, y se les autoriza a acabar con sus enemigos en ese mismo día. Esa fecha fue fijada para la posteridad como la festividad de Purím, que celebramos cada año.
Pero hay un punto especial que halla expresión en la conducta de Esther desde que toma conocimiento de la sentencia de muerte para su pueblo. Y ese punto es el que hoy quiero desgranar de su contexto y develar.
Para ello, les invito a retornar a los detalles de la narración: Hamán es un importante ministro en el reinado de Ajashverósh; por su voluntad expresa, todos los súbditos del reino deben posternarse y reverenciar a su paso. Empero, Mordejái el judío, que se ubica cada día ante las puertas de palacio de modo tal que es visto por Hamán todos los días, se niega a reverenciarle. Por tal causa despierta en Hamán la ira y el deseo de venganza. Hamán no se contenta con la idea de condenar a Mordejái, sino que investiga su origen para tomar venganza en todo el pueblo a que Mordejái pertenece. Al cabo de sus consultas, se le revela que Mordejái pertenece al pueblo judío, y Hamán, descendiente de Amalék -el pueblo que odia a Israel desde los tiempos de la liberación de Egipto-, decide aprovechar la oportunidad para exterminar al pueblo judío completo. Toma una gran cantidad de dinero, la pone ante el rey en calidad de ofrenda, y a cambio, pide de él un "pequeño" favor.
"Y dijo Hamán al rey Ajashverósh: hay un pueblo disperso y mezclado entre los pueblos, en todos los países de tu reino; sus cultos son distintos de los de todo otro pueblo, y no cumplen con los cultos del rey, y no hay razón para que el rey desee que permanezcan así". (Esther 3:8)
El rey no piensa demasiado: firma y pone el sello real sobre la sentencia de Hamán, cuyo significado es la muerte y la desaparición de todos los judíos en un sólo día. Ajashverósh no sabe que la reina Esther, su amada esposa, pertenece al pueblo judío; por cuanto Mordejái ordenó a su sobrina no revelar su origen bajo ninguna circunstancia.
La sentencia se conoce fuera de palacio, y Mordejái acude inmediatamente a sus puertas, vestido de luto. Enterada Esther y temerosa por las razones que pudieran haber llevado a tal situación a su tío, envía a él un mensajero, que retorna a ella con la noticia del terrible decreto. El mensajero trae consigo también una instrucción precisa y urgente de Mordejái: Esther debe dirigirse al rey, y solicitar la anulación de la sentencia.
Esther vuelve a enviar al mensajero: "de acuerdo a las normas del palacio, ella no está autorizada a acudir donde el rey sin mediar invitación de su parte; y si acude de todos modos, pone en riesgo su vida". Porque "todo hombre y mujer que acuda ante el rey, al patio interior, y que no haya sido llamado, la ley ordena que muera" (Esther 4:11). La respuesta de Mordejái es impactante por su simpleza: "No atiendas a tu vida, y con ello, te escondas de todos los judíos en la casa del rey. Porque si callas, si no actúas en esta ocasión, el provecho y la salvación acudirán a los judíos por otra vía, y tú y la casa de tu padre desaparecerán. Y quién sabe si no fue justo para esta circunstancia que llegaste a la realeza" (4:13,14).
Esther comprende la verdad profunda del mensaje, y contrariando las rígidas normas del palacio, acude al rey. Y el resto lo conocemos (para quien desea acudir a él, el texto completo de la Meguiláh en una buena traducción, se encuentra aquí).
Deseo detenerme en este episodio del diálogo entre Mordejái y Esther, y en la acción subsiguiente de Esther, que condujo a la salvación de todo el pueblo de Israel.
La reina Esther es una mujer judía que crece y recibe su educación en casa del mayor sabio judío de su generación, y miembro del Sanhedrín en el exilio: su tío, Mordejái el judío. Razonablemente, una joven judía que recibe tal educación desea fundar un hogar judío en el marco de la Toráh, contraer matrimonio con un "talmíd jajám" (un discípulo inteligente, un sabio de la Toráh), y traer al mundo niños judíos reverentes al Creador, cultores de la Toráh, y ser una digna madre judía para ellos. No obstante, las vueltas del destino la llevan a contraer matrimonio contra su voluntad con un rey no judío, ajeno por completo a su deseo y vocación.
La reina Esther vive varios años en el palacio del rey antes de los sucesos trágicos de desenlace feliz que relata la Meguiláh. Por fuera completamente de su voluntad y de los sueños que albergara para sí misma, es la esposa de un rey pagano: algo que nunca hubiera podido desear. Se la ve como completamente sometida, perdida de antemano, sin opción ni libertad de elegir en absoluto.
Y he aquí que al cabo de unos años, llega un día en que la situación de su pueblo exige de ella romper todos los límites de lo posible, y llevar a cabo una acción que exige mucho más que una dosis normal de valentía y coraje.
Son muchas las ocasiones en que sentimos que estamos "limitados" por el destino y por las circunstancias. Creemos que no disponemos de libertad para elegir, que estamos sometidos y que sólo es esperable que nos comportemos de acuerdo a las leyes que rigen el entorno en que nos encontramos. Tenemos la impresión de que todo nuestro albedrío se limita a elegir lo mejor de entre las opciones que nos son puestas ante los ojos, y a veces aún peor: nos parece que estamos obligados a elegir la "menos mala" de las opciones, la "menos dañina" de entre lo que se nos ofrece.
Mas nunca se nos ocurre que lo que debemos es elegir el bien absoluto, lo verdaderamente bueno por encima de toda limitación; aún si ello implica romper las reglas del marco en que vivimos.
La reina Esther nos enseña un gran capítulo acerca de cómo debe ser la conducta de un judío.
"Quién sabe si no fue justo para esta circunstancia que llegaste a la realeza", le dice su tío Mordejái. En otras palabras: Si tienes la impresión de que tu situación actual te impide tomar tu propia determinación, te equivocas. Tienes libertad de elegir, y esa libertad se encuentra fuera de los límites de lo que ves como posible. Puedes elegir entre dos opciones: la primera, permanecer en tu situación actual y no arriesgarte.... mas de ese modo fracasarás en la misión que viniste a cumplir al mundo, la misión por la que existes y por la que has sido creada, y entonces, "el provecho y la salvación acudirán a los judíos por otra vía"; el Creador puede enviar a otro salvador en tu lugar si tú optas por no cumplir tu cometido. Mas ahora, en principio, eres tú la elegida para actuar en nombre de Hashém, y puedes optar entre aceptarlo o no.
Y Esther elige aceptar la misión que Hashém pone en sus manos; elige consagrarse al verdadero bien.
Pero el proceso no ha de ser tan sencillo, y Esther lo entiende desde el inicio. Ante todo, no se trata de una actuación exclusivamente individual: le indica a Mordejái ordenar a todo el pueblo niños incluidos, un ayuno de tres días por el éxito de su gestión, y ella personalmente ayuna junto a las damas que le sirven. Tras ello, eleva a Hashém su plegaria para que determine el éxito de su camino.
El capítulo 22 de Tehilím (Salmos), "Para el músico principal, sobre el lucero del alba", se vincula con la reina Esther. En este canto, expresa Esther la situación de espanto en que se encuentra. Ora a Hashém, y siente que su plegaria no es oída: "¡Dios mío, Dios mío! ¿Por qué me has desamparado? ¿Por qué estás tan lejos de mi salvación y de las palabras de mi clamor?"; y continúa: "clamo de día, y no respondes; clamo de noche, y no hay sosiego para mí". Más adelante, describe la debilidad física que experimenta en su camino: "Mi vigor está seco como arcilla, y mi lengua se ha pegado a mi paladar. Me has puesto en el polvo de la muerte". Continúa y eleva su plegaria desde lo profundo de su corazón, mientras camina acercándose al patio interior del palacio en que el rey Ajashverósh se encuentra. No espera a que suceda nada especial, a que las circunstancias parezcan "favorables".... sino que toma la iniciativa y actúa -"haremos y comprenderemos"-, y cuando llega por fin al patio del rey, halla que su plegaria ha sido respondida: "Y fue cuando vio el rey a la reina Esther, de pie en el patio, halló gracia a sus ojos" (Esther 5:2).
Aquí aprendemos qué es realmente "mesirút néfesh", la entrega, la consagración de uno mismo, y cómo es de esperar que todo judío se conduzca bajo cualquier circunstancia.
El entorno en que se halla Esther no es el ideal, y sus opciones no son especialmente amplias. Mas al mismo tiempo, cuando la verdad se planta ante sus ojos, cuando aparece por fin la oportunidad de hacer lo justo, lo verdadero y lo correcto de acuerdo a la Toráh, no hay para ella más "marcos", entornos ni limitaciones.
Bajo estas circunstancias, no puede un hebreo refugiarse en la aserción de que "no hay nada que yo pueda hacer", de que "no hay opción"; sino que debe confiar en Hashém, elevar su plegaria por el éxito de la misión, por la imposición de lo verdadero y lo justo sobre la realidad, y saber que Hashém ayuda y guía y trae éxito a nuestro camino únicamente si estamos listos con cuanto somos a entregarnos, a consagrarnos enteros por la realización de la Verdad, la voluntad del Creador.
Nosotras, las mujeres, disponemos de un sentido especial, una suerte de sexto sentido con el que percibimos al prójimo en su esencia. Por ello es responsabilidad de las mujeres la educación de los niños. Debemos estar despiertas y atentas a este "sentido" en cuanto concierne a nuestras vidas y a las de quienes nos rodean, y aprender a manejarnos desde él con sabiduría.
Tenemos prohibido evadirnos hacia dentro de "las limitaciones de la realidad", y argüir desde tales limitaciones la inacción, la flaqueza de nuestras manos, la impotencia que nosotras mismas elegimos. Debemos aprender de Esther: una mujer elegida para salvar a todo el pueblo de Israel. Debemos aprender a emular su camino, a dirigirnos únicamente en el sendero de lo justo y lo verdadero, en el camino de la Toráh, y elevar nuestra profunda plegaria a Hashém con todo el corazón, pidiendo que nos auxilie a trazar y hollar nuestro camino y allanarlo en dirección a la verdad. Tal como nuestras Madres sagradas, que bien conocían el objetivo y se dirigieron a él sin vacilar; al igual que Esther, que continuó su legado; tomar ánimo y elegir siempre, bajo toda circunstancia, el bien: "Y elegirás la vida"..
Original en hebreo: http://www.amisrael.net/vaiomer/2004/08/blog-post_109327390805675174.html

Ayelet HaShajar: la midrashah para chicas judias hispanoparlantes en Jerusalem 


  Editorial: Libre de quitarme el yugo de lo que llaman razon| El Beit-Midra'sh, la Radio Virtual y los nuevos espacios | Palabras de la Mujer Judi'a: La Reina Esther: Más allá de las limitaciones que "impone la realidad" | Hablemos del Habla: Los pelos de punta (y la opcion de la verdad) | Hashem no desdeña merito alguno de sus creaturas | Hoy nuestros Sabios nos develan: El valor de toda aproximacion al bien | El esfuerzo propio, como condición para obtener ayuda del Creador | Dialogo con los lectores en tiempo real | Ediciones Anteriores | Ingresa directamente a nuestro Beit-Midra'sh Online | Todas las clases en audio | Colabora con nosotros | Escri'benos tus comentarios, preguntas y propuestas |  Edicion PDF para imprimirsol


VISITA NUESTRA RADIO ONLINE, KOLTORAH.NET
Disfruta de clases en espan~ol y en hebreo sobre diversas a'reas de Tora'h, grabacio'n de los shiuri'm que dan nuestros rabani'm tanto en nuestra ieshivah Bana'ij-Tsio'n, de Guiva't Zee'v, y en el Beit-Midra'sh virtual de Ieshivah.Net: http://www.beitmidrash.org/ .

Los Cielos son al Creador, y la tierra...



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer Hablemos del Habla...LOS PELOS DE PUNTA (Y LA OPCION DE LA VERDAD)

por Gabriel ben-Israel   Produccion para LebEjad y Matok MiDvash
Dijimos que cuidando la forma de hablar, podremos recibir la gran cantidad de bendiciones que Hashém quiere darnos, además, por supuesto, de evitar las maldiciones de igual magnitud tal como están explícitas en la Toráh.
Es también conocido lo que está escrito en el Tratado de Arajín del Talmud de Babilonia (página 15b): es tan grande el pecado de lashón hará (maledicencia) que no se le puede calcular cantidad ni medida; a punto tal que se dice de quien habla lashón hará que es un “cofér baikár” (un apóstata cuya vida niega el fundamento mismo de la Verdad), jas veshalóm. Y también está escrito en el Talmud Ierushalmi en el tratado de Peáh, que quienes acostumbran lashón hará “son apartados” de este mundo, y también del mundo venidero.
Ya veremos más adelante, con ayuda de Hashém Itbaráj, cuando expliquemos el principio del libro "Shemirát Halashón", todos los dichos de nuestros Sabios z"l en el Talmud, en el Midrásh y en el Zóhar Hakadósh, que tratan sobre este tema: quienes tengamos el mérito de recorrer y profundizar bien en ellos, seguramente terminaremos “con los pelos de la cabeza de punta” (sólo estamos traduciendo la expresión del "Jafetz Jaim", autor del "Shemirát Halashón") por la gravedad del pecado que es tan común en todos nosotros, Hashém nos salve.
No sólo eso, después de saber cuán grande es la recompensa que nos espera cuando nuestro conducir sea el que corresponde al bien, y también saber qué terribles consecuencias atrae sobre su alma el “dueño del lashón hará” (el que acostumbra hablar o escuchar palabras de maledicencia), no cabe duda que nuestros pelos estarán en punta cuando veamos a otros incurriendo en "lashón hará", y les querremos ayudar a redimirse de él.                                                 
hasta la próxima...



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer HASHEM NO DESDEÑA MERITO ALGUNO DE SUS CREATURAS
por Rav Natan ben-Jai'm  Nota producida en exclusividad para Matok MiDvash

Si no hay ningún mérito en tí, cómo se te eximirá del juicio?
"Porque no les ofrecieron pan y agua (...), y porque contrataron a Bil'ám ben-Be'ór (...)"
Devarím -Deuteronomio- 23:5

En nuestra parasháh, Hashém instruye que ningún integrante de los pueblos de Amón y Moáb podrá ingresar jamás al pueblo de Israel, ni a su pacto con el Creador. Y estipula dos motivos tan terrible sentencia: "porque no les ofrecieron pan y agua" cuando pasaron junto a sus tierras por el desierto, y "porque contrataron a Bil'ám ben-Be'ór", el mayor brujo de su tiempo, con el objeto de destruir a Israel y hacerle desaparecer de la faz de la tierra.
La enumeración de motivos parece por completo asimétrica a primera vista. Que "no nos recibieron con pan y agua" significa que se privaron de ejercer la piedad, se privaron de realizar un gesto amistoso. Frente al intento de exterminarnos por completo y para siempre, resulta una nimiedad..... y, ¿cómo es que, entonces, no sólo aparece en régimen de igualdad sino que este argumento es incluso el primero, antes que el intento de exterminio?
El Rav Misalant, autor del libro "BeEr Ioséf", explica que la Toráh viene a explicar aquí por qué Amón y Moáb están excluidos del pacto para siempre, y no así los egipcios, sobre quienes se nos instruye que, transcurridas tres generaciones desde los tiempos de esclavitud, podrán ser aceptados quienes de ellos lo deseen para integrar y unirse al Pacto de Israel con Hashém. ¿Cómo explicar que sea más liviana, y provisoria, la sentencia sobre los egipcios que sometieron a Israel a trabajos forzados y les torturaron de innúmeras maneras y les asesinaron a sus hijos?
Hallamos la explicación en el comentario de Rashi sobre Devarím 23:8: "no abominarás del egipcio, porque fuiste morador en su tierra". Dice Rashi que, aún cuando más tarde llegaron los egipcios a tirar nuestros hijos a las aguas del río, "fuiste morador en su tierra": hubo un momento, cuando pasaste tiempos de hambre (cuando Ia'akóv y sus hijos descendieron a Egipto), en que ellos te recibieron, y te brindaron alimento, y te dieron la oportunidad de sobrevivir. Y en mérito de ello, "no abomines del egipcio": tras la tercera generación, si es su voluntad ingresar al Pacto de la Verdad, deberás bienvenirlo y aceptarlo.
De esta precisión nace la diferencia entre los descendientes de Mitsráim y los de Amón y Moáb: si estos últimos hubieran tenido el menor gesto positivo, si hubieran exhibido en alguna acción cualquier forma de piedad o participación del bien, no sería irrevocable y eterna su sentencia. El castigo que reciben es por haber contratado a Bil'ám para exterminar a Israel (y en este punto están en pie de igualdad con los egipcios): mas no habrían sido de tal modo sentenciados, si algún bien hubiera salido de ellos alguna vez.
Porque toda acción humana, desde la más ínfima hasta la más grandiosa, genera mérito u demérito, genera causas de las que nacen efectos, y nada es nimio a la mirada de la Verdad, al criterio de la Justicia Absoluta en el Tribunal del Creador. No hay obra de bien desdeñable, por pequeña que sea, y no hay mal que no sea posible expiar.

No será por la fuerza de los ejércitos...




sol  Editorial: Libre de quitarme el yugo de lo que llaman razon| El Beit-Midra'sh, la Radio Virtual y los nuevos espacios | Palabras de la Mujer Judi'a: La Reina Esther: Más allá de las limitaciones que "impone la realidad" | Hablemos del Habla: Los pelos de punta (y la opcion de la verdad) | Hashem no desdeña merito alguno de sus creaturas | Hoy nuestros Sabios nos develan: El valor de toda aproximacion al bien | El esfuerzo propio, como condición para obtener ayuda del Creador | Dialogo con los lectores en tiempo real | Ediciones Anteriores | Ingresa directamente a nuestro Beit-Midra'sh Online | Todas las clases en audio | Colabora con nosotros | Escri'benos tus comentarios, preguntas y propuestas |  Edicion PDF para imprimir
 


Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer  HOY NUESTROS SABIOS NOS DEVELAN:
EL VALOR DE TODA APROXIMACION AL BIEN


Todo quien cumple una mitsváh, recibe bien y una más larga vida, y hereda la tierra. Todo quien no cumple siquiera una mitsváh, quien no actúa bien de modo relevante para la Toráh en ningún aspecto y ninguna oportunidad, no recibe bien, ni se prolongan sus días, ni recibe en heredad la tierra.Todo quien "está en" la Toráh y la Mishnáh (la primera parte del Talmud) y el Dérej-Erets (el "camino de la tierra", el modo correcto de conducirse entre los hombres), no es presto para pecar; como está dicho (Kohelet -Eclesiastés- 4): "Y el hilo triple" (trenzado) "no se cortará rápidamente".
Con tal sencillez explican nuestros sabios (Talmud Bablí, Tratado de Kidushín, cap. I, Mishnáh 10), las herramientas disponibles a nuestras manos para asegurarnos la fidelidad al bien y a la Verdad. Y con tal sencillez nos explican el valor de una mitsváh, de una acción correcta de acuerdo a la Ley de la Toráh (y así lo aprendemos hoy, con un ejemplo atroz, en esta nota).
Detengámonos únicamente en el valor de una acción de bien. Quien la comete: "recibe bien" (ésto es:
se abren los caminos del crecimiento y el progreso espiritual y material ante él, y recibe un trato piadoso de parte de la Ley), "una más larga vida" (una mayor oportunidad para avanzar, y también para disfrutar del bien, porque "para tí ha sido creado el mundo"), y "hereda la tierra": se le acredita abundancia material de propio derecho, de modo que pueda ser vehículo hábil para el ejercicio del bien sobre la Tierra.

Dicho lo cual, las profundas y vitales implicancias de todo ésto quedan al análisis íntimo de cada uno, al balance de la propia acción: al trabajo que nos toca a todos hacer en este mes de Elúl, para que el próximo año celebremos juntos la oportunidad de Redención.







"No veas al burro de tu hermano, o a su toro, caídos en el camino, y los eludas:
Levántalos junto a tu hermano" 

Devarim 22:4
Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer  EL ESFUERZO PROPIO, CONDICION PARA OBTENER AYUDA DEL CREADOR

por Gabriel ben-Israel   Produccion para LebEjad y Matok MiDvash
para LebEjad no. 41 y Mato'k MiDva'sh

Levantalo junto con tu hermano
Dice el Jafetz Jaim en su libro Al Hatora que de este versículo podemos recibir una gran enseñanza para toda nuestra conducta diaria. Si una persona se "consagra" aquí abajo, en el mundo material, es consagrado "arriba". Por ejemplo, en las plegarias decimos, pedimos a Hakadósh Barúj Hu, "aleja nuestra lengua del mal y a nuestros labios de las palabras no buenas": si nosotros nos proponemos hacerlo, entonces tendremos "ayuda" min hashamaim, del firmamento. Y lo que suele ocurrir: nosotros no nos cuidamos, y entonces, ¿para qué pedimos ayuda del Todopoderoso?
Todo ésto está incluido en nuestro versículo "lo ayudarás a levantarlo". Ni él solo ni tú solo: los dos juntos. Hakadósh Barúj Hu está "preparado" para venir a ayudarnos, inclusive adelantarse en su ayuda, para aliviarnos el yugo que cargamos sobre nuestros hombros, mas para merecer esta gran ayuda, tenemos que dar el puntapié inicial.
Esto nos la ilustra el Jafetz Jaim con un ejemplo:
Un pobre que estaba en una situación de desesperación, lo alenu, se encuentra en la calle con una persona que era conocida por su riqueza. Se le acerca y le dice: tengo un pedido muy grande que hacerte, ¿es posible que puedas hacerme un gran favor y prestarme la suma de 5 rublos?. Tengo delante un muy buen negocio y con tu ayuda podrás salvarme de la pobreza en la que estoy.
Muy bien, le contesta el millonario, solamente que en este momento no tengo conmigo esa suma de dinero, pero voy a apresurar mis ocupaciones para poder estar en mi casa de regreso a las 5 de la tarde; si puedes venir a mi casa a esa hora, con gusto te daré lo que me pides.
Como se lo propuso, hizo rápidamente sus cosas y llegó a su casa a la hora fijada. Esperó... y esperó... Una hora, y el pobre no vino. Pensó el millonario:  algo le habrá sucedido, que no pudo venir.
Al día siguiente, el rico iba por la calle y se encuentra nuevamente con el pobre; este último lo intercepta y le dice: buen señor, tengo frente a mí un gran negocio, pero usted puede ver mi estado, realmente desesperante, si pudiera prestarme 5 rublos me haría usted un gran favor. El hombre le contestó: ayer te dije que vengas a mi casa a las 5 de la tarde que el dinero estaría allí. Estuve esperándote una hora y no viniste. Bueno, lo que pasó, pasó. Otra vez voy a intentar estar en casa a las 5. Trataré de no demorar. Como dijo, estuvo en la casa a las 5, pero, otra vez, el pobre no vino...
El tercer día volvieron a encontrarse y otra vez el pobre comenzó con su "disco". Tengo un negocio, pero me faltan 5 rublos... El rico lo interrumpió y le dijo: Yo veo que no estás diciendo la verdad. No necesitas ningún dinero; ya que si lo necesitaras, hubieras estado en casa ayer o anteayer a la hora que fijamos y el dinero estaría en tu poder. Se nota que lo que dices con tu boca no es lo que siente tu corazón.
En nuestros rezos decimos: "enséñanos tus caminos...", "haz que nuestro corazón comprenda, para aprender, escuchar, estudiar...", "que nuestros ojos vean Tu Toráh...", y tantas cosas. Pedimos, pero, ¿sentimos?
No hay ninguna duda de que Hashem está listo, puede y quiere darnos sabiduría, inteligencia, que podamos comprender toda la Toráh Hakedosháh. Por su lado, todo está bien, quiere darnos "todo". Pero nos pide una sola cosa, que vayamos con El a Su Casa, al Beit Hamidrásh, y allí fijar un tiempo para estudiar Toráh.
El problema, lo que pedimos en la tefila son pedidos "de urgencia"; pedimos los 5 rublos en el momento que los necesitamos, pero después, salimos del Beit Hakneset y metemos nuestras cabezas en negocios y otras ocupaciones, y nos olvidamos por completo de ir a buscar lo que pedimos.
Así dijo el profeta: "tomen sus cosas y vuelvan a Hashém" (Hoshé'a -Oseas- 14). Tomen con ustedes sus palabras, lo que dijeron, y no lo olviden. Estén atentos para recibir sus pedidos, y entonces, vuelvan a Hashém. Tal es la completa Teshuváh.

Veras que todo lo ilusorio se desvanece si sabes atender a la Verdad


Estamos en linea para atenderte
(C) Banaij-Tsio'n & Ieshivah.net, 2003-2004. Derechos Reservados a todos quienes hagan buen y leal uso de ellos. Favor incluir mencio'n completa de origen en toda cita, y hacernos llegar ejemplar del medio en que haya sido utilizado un texto de "Mato'k MiDva'sh". Todo el material en espan~ol reunido en la presente edicio'n es produccio'n original y exclusiva para Mato'k MiDva'sh, a cargo de miembros de Instituciones Bana'ij Tsio'n. Director: Rav Hagai Mazor. Editor-Redactor Responsable: Daniel I. Ginerman. Dedicado a todos quienes buscan, hallan o an~oran en la Tora'h el camino de una vida plena. Jerusalem, Menajem-Av de 5764, Agosto de 2004. Redaccio'n: POB 7614 - Jerusalem 91075 - Israel. Voz/SMS: +972-546-265599 - ICQ: #900957




Matók MiDvash #20 - Devarím 5764 - Tiempo de alzar la voz mirando al firmamento: hacer y pedir, y así será


"y os ice' sobre alas de a'guilas y os traje hacia mi'" Revista Matok MiDvash, desde Jerusalem

Matók MiDvásh: prensa electrónica de Ieshivah.Net - Edición No. XX
Menajem-Av 5764, Parasha't Devarím, desde Jerusalem
Edición dedicada a la memoria y elevación del alma de Itsják ben-Ioséf z"l, Boko ben-Leah z"l, Miriam bat-Itsják z"l, Sarah bat-Itsják z"l y Golda bat-Teivl

Contáctanos por clases ONLINE para tu COMUNIDAD, tu colegio o tu tnuáh. Los rabaním de Banáij-Tsión están deseosos de compartir lo que estudiamos cada día, tanto en español como en ivrít. Contáctanos a editor@ieshivah.net para coordinar temas y horarios: sólo necesitas una computadora conectada a Internet, y encontrarte con nosotros en www.beitmidrash.org !!!

Imágenes de casa  Editorial: Tiempo de alzar la voz mirando al firmamento: hacer y pedir, y así será | El Beit-Midrásh y la Radio Virtual | Palabras de la Mujer Judía: De cómo una mujer fue manantial de vida para todos | Había una vez dos mujeres... | Hablemos del Habla: Honrar el Nombre que nos nombra | La grandeza del hombre que ve porque ha elegido estar despierto | El dolor de uno, que se alivia; y el dolor de todos, que hay que aprender a sentir | Hoy nuestros Sabios nos develan: ¿De dónde nace el verdadero derecho a reclamar? | ¿Conformarnos con menos que la Verdad? | Ediciones Anteriores | Ingresa directamente a nuestro Beit-Midrásh Online | Todas las clases en audio | Colabora con nosotros | Escri'benos tus comentarios, preguntas y propuestas |  "PDF"




Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leerA modo de Editorial:  Nota producida en exclusividad para Matok MiDvash
TIEMPO DE ALZAR LA VOZ MIRANDO AL FIRMAMENTO: HACER Y PEDIR, Y ASI SERA


Queridos amigos:

Ingresamos esta semana al libro de Devarím -Deuteronomio-: el quinto y último libro de la Toráh, en que Moshéh, previo a despedirse de su pueblo, les advierte bajo qué condiciones vivirán en la tierra de Israel; de modo que no olviden que, aún perteneciendo la tierra y su riqueza a su "vida material", y la Toráh a su "vida espiritual", sólo por mérito de la Toráh y las mitsvót les es concedida la rica tierra que Hashém prometiera a Abrahám, Itsják y Iaacóv en heredad.

El libro Devarím consta, conceptualmente, de diez parashiót (secciones), considerando que Nitsavím y Vaieléj son una única unidad. Y según explica el Gaón de Vilna, cada una de estas diez parashiót enseña acerca de lo que ocurrirá durante su siglo correspondiente en el sexto milenio de la Creación. A fines del año 5764, es bueno saber que este libro que hoy comenzamos a estudiar nos habla especialmente a nosotros. A su vez, enseñan nuestros sabios que cada milenio desde la Creación halla correlato en los siete días de Bereshít (el Génesis). El sexto milenio en que nos encontramos, es expresión del sexto día, víspera de shabát, en que la Creación entera se alista para el día de suspensión de toda actividad, el día de regeneración espiritual y de sagrado reposo. Al respecto, nos dice la Guemará (Tratado Avodáh Zaráh 3a) que "quien se esfuerce en víspera de shabát, comerá -disfrutará de su alimento- en shabát".

El anhelado shabát de toda la Creación, la gran Redención, exige esfuerzo y preparación, y tal preparación debe ser llevada a cabo en el día -el milenio- de la víspera. En tiempos de tal esfuerzo nos hallamos: tiempo de limpiar el hogar y estudiar y elevarnos y vestir de blanco, y alistar las velas y el vino del kidúsh, para el Gran Shabát que se avecina. Estamos en tiempo de Devarím.
Quien se prepara para shabát...

En Devarím, Moshéh habla al pueblo en primera persona, como nunca antes ha hecho. En vez de ser anunciada su palabra por medio de "Y dijo Hashém a Moshéh: ordena al pueblo de Israel...", es él mismo quien presenta sus dichos: "Y me dijo Hashém" (Devarím 2:1). Todos los primeros cuatro libros de la Toráh fueron dichos por boca de Moshéh al pueblo de Israel, y luego escritos por él mismo. No era Moshéh quien hablaba, sino que el Creador hablaba por su boca. Al llegar a Devarím, a la hora de su balance y despedida de Israel, es Moshéh quien habla: recibe de Hashém el dictado preciso -sabemos ya que no falta ni sobra en la Toráh una sóla letra, y aún la perfección y consistencia matemática del texto hace las veces de prueba-, mas lo suscribe personalmente, él, frente al pueblo de Israel. Tal como harán luego todos los profetas que le siguen, Moshéh recibe directamente el mensaje del Creador, y lo desmenuza, lo explica, lo acerca a Israel ahora, en los momentos finales del exilio. Si antes, durante toda la Toráh, prima el carácter "vertical" de la entrega, de Hashém al pueblo, ahora, en cambio, es Israel quien recibe activamente, y aprende a pensar desde su Toráh.

De dos partes se compone nuestra Toráh: la "escrita" -los cinco libros que escribió Moshéh-, y la "Toráh Oral": esta última, a partir de toda la enseñanza oral que Moshéh legó a Iehoshúa y éste a los ancianos y se transmitió desde ellos a cada generación de sabios, de justos y estudiosos, es el desarrollo de la Toráh que habilita su aplicación a todos los órdenes de la vida real. Esta "Toráh Oral" es la que fuera escrita también más tarde, en el Talmud Bablí y el Ierushalmi, en los libros de Sod y de Midrásh, y en todos los que les siguen. El libro de Devarím, en que Moshéh se extiende en explicaciones y desarrollos de cuanto ya ha escrito en los libros anteriores, es paradigma y puente conceptual entre ambas instancias: la Toráh escrita, consistente, compacta y luminosa, y la Toráh oral, que requerirá del estudio y el análisis y la discusión fiel a la Verdad durante todas las generaciones siguientes. Ambas nacen de la misma voz que oímos en Sinai por boca de Moshéh (Shmót -Exodo- 19): "Moshéh hablará, y E-lokim le corresponderá en Voz". Esa voz que suena para siempre y que no cesa, y que por vía del estudio y la acción, despliega cada uno de nosotros desde el alma.

En Devarím, aprenderemos el fundamento conceptual de la moral judía. Si en las lenguas latinas, "moral" sale del latín "mores"="costumbres" (o sea, que la moral está dictada por el uso, por la costumbre), la palabra hebrea "musár" -que equivale a "moral"- sale de la raíz de "Asúr": prohibido, aislado, cerrado. La moral de la Toráh comienza por la aplicación de los cercos que liberarán a la persona del comportamiento animal, instintivo, y le tornarán propicio un camino de verdadera libertad, de verdadero amor, de plenitud y paz.

"Esa voz que suena para siempre y que no cesa", hemos dicho. Y en estos días de Bein-HaMetsarím en que nos enlutamos por la devastación y el exilio espiritual, en que tristecemos en plegaria por la oscuridad que anega el paladar que ansía luz, es oportuno alzar la voz de la Toráh para expandir su sentido, para ahondar en la sabiduría primordial y enlazarnos fuertemente a la Verdad. Desde Ieshivah.Net, simbólicamente, elegimos en estos días inaugurar "KolTorah.Net": la emisora de radio virtual en que, desde ya mismo, es posible atender a clases y conferencias de Toráh de boca de grandes maestros de nuestro tiempo, y a la que desde ya estáis todos invitados (aceptamos críticas, sugerencias y colaboraciones; obviamente, estamos en etapa de pruebas). Porque la voz de la Toráh se despliega en cada deseo, cada acción, cada movimiento de tus manos si es que piensas, y te buscas, y te hallas, te construyes, te liberas. Si aciertas a advertir que no hay verdadera vida sin trascendencia, y que no existe trascendencia sin Toráh.

Tiempo de alzar la voz mirando al firmamento. Tal como nuestros ancestros en Sinai, "Hacer y Oir", hacer y hablar, hacer lo correcto y pedir. Que os sea de provecho el material que, para esta edición, preparamos con amor. Hacer de la Verdad algo que vive en nosotros, y pedir. Y así será.

Con vosotros mis bendiciones,

daniEl I. Ginerman
editor@ieshivah.net

El verdadero sentido de participar de la Verdad

  EL BEIT-MIDRASH Y LA RADIO VIRTUAL DE IESHIVAH.NET

CLASES DE ESTA SEMANA EN NUESTRO BEIT-MIDRASH ONLINE:

* Domingo, 19:30 Israel: Parasha't HaShavu'a (la seccio'n semanal de la Tora'h)
* Lunes, 19:30 Israel: "El Sendero de los Justos"
* Mie'rcoles, 19:30 Israel:  Ciclo "Tora'h para vivir con ella"

Beezrat Hashe'm, y con vuestro apoyo, continuaremos poblando la agenda de la semana con nuevos y variados shiuri'm en todas las a'reas de la Tora'h. Puede haber algunas irregularidades en la agenda durante estos días, porque estamos alistándonos a cambiar la suite de software que soporta al Beit-Midrásh. Nuestras disculpas desde ya por todo inconveniente.

Entretanto, en "KolTorah.Net", nuestra Internet-Radio en etapa de pruebas, puedes disfrutar de shiurím grabados, tanto en hebreo como en español.
Durante la etapa de pruebas, verás que algunos de los shiurím se encuentran en formato RealAudio (*.ra, *.rm): es posible que justamente esas clases (la mayoría está en MP3) no se oigan inmediatamente al clickear sobre ellas, de modo que deberás clickear con el botón derecho del mouse, seleccionar "Guardar archivo", y una vez bajado (son archivos bastante livianos), escucharlos tranquilo.


En el correr de los pro'ximos di'as, inauguraremos con ayuda de D's el nuevo sitio web de Ieshivah.Net, con materiales de estudio y todos los materiales en audio y texto del proyecto. Entretanto, te invitamos a disfrutar las clases que tienen lugar casi cada di'a: en tiempo real, en audio y texto, clases de Tora'h brindadas por los rabani'm de Bana'ij Tsio'n desde Jerusalem. So'lo debes ingresar ahttp://www.beitmidrash.org/, dejar que tu computadora baje durante unos 5 segundos el software con que trabajamos (que se instala solo), poner tu nombre e ingresar.
Si recibes un mensaje de error al intentarlo, por favor desinstala el software clickeando aqui', y vuelve a repetir el procedimiento inicial. Si au'n te da algu'n error, hay varias soluciones posibles, todas muy sencillas, explicadas aqui'.

Materiales para las clases, anuncios, y consultas a los Rabani'm, se canalizan a trave's del foro "Banaij Tsio'n", bajo el auspicio y los oficios de la Comunidad Judi'a de Murcia.
Todo esta en la Torah: solo nos resta verlo, y para ello hay que vivirlo

Se encuentran en preparacio'n tres nuevos ciclos: uno sobre iniciacio'n al estudio de la Guemara'; uno sobre la concepcio'n del mundo y de la vida que cimentan la felicidad hebrea, y otro que, bajo el ti'tulo "Netso'r leshonja' meRa'" ("preve'n a tu lengua del mal"), trabajara' sobre todos los aspectos relativos al cuidado de la lengua, y la verdadera incidencia y valor de cuanto hablamos en nuestra vida espiritual.



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leerPalabras de la mujer judía
DE COMO UNA MUJER FUE MANANTIAL DE VIDA PARA TODOS

por Galia Ginerman
  
Nota original, en hebreo, exclusiva para Matok MiDvash. Traducción: Ieshivah.Net

Justo desde dentro del abismo más oscuro, la esperanza 
y la fe te conducirán a la más grandiosa solución.

Queridas lectoras:

A partir de esta semana, comenzaremos en nuestra columna un "paseo" por la identidad de las distintas personalidades femeninas del Taná"j: seguramente, del análisis de sus modos de conducirse, se enriquecerá nuestro conocimiento acerca del rol y la esencia misma de la mujer en el mundo judío.

Como introducción, quiero señalar un detalle notable, que ha de ser de indudable provecho para comprender qué espera de nosotras la Toráh, y qué tipo de potencia depositó el Creador en las mujeres desde el momento de la Creación. Y helo aquí: No se halla en todo el Tanáj (en toda la Toráh, en los Profetas, en los Escritos) una sóla mención a una mujer judía a la que pueda llamarse "pecadora" o "transgresora". Los hombres, en el pueblo judío, infringen con frecuencia la Toráh; y encontramos de ello multitud de ejemplos: Koraj, Datán y Abirám; los espías que envía Moshéh; y la mayoría de los hombres de Israel que vuelven una y otra vez a dejarse tentar por las distintas formas del pecado. Frente a ésto, no hay mención a mujer de Israel alguna a quien se pueda juzgar por pecadora.

Hay, no obstante, descripciones de pecados específicos cometidos por mujeres, tal como el pecado cometido por Miriám, la profetisa, a quien conoceremos hoy: no obstante su único pecado, Miriám es una "tsadéket", una persona "Justa", que es la más alta categoría a que un ser humano puede acceder.

Miriám "haneviAh" (la profetisa) fue hija de Amrám y Iojébed, ambos de la tribu de Leví. Iojébed era hija de Leví, y Amrám era su nieto. Miriám es hermana de Moshéh y Aharón.

Comenzamos a conocer la personalidad de Miriám en parashát Shemót (la primera del libro de igual nombre -Exodo-), cuando se relata el decreto de Faraón que sentencia a muerte a todos los hijos varones de los hebreos, y exige la colaboración de las dos parteras hebreas, Shifráh y Puáh, para asesinarles ni bien nacidos.

Shifráh y Puáh son nada menos que Iojébed y su hija Miriám. La razón de que Miriám fuera apodada con el nombre de "Puáh" es que éste significa "susurrar, hablar en voz dulce", y tal era lo que hacía ella con todos los recién nacidos para consolarles y tranquilizar su llanto.

Más atrás en el tiempo, vemos a Miriám parada vigilante junto a la orilla del río Nilo, con la mirada atenta sobre la "teiváh", la canasta que flotaba sobre el río llevando dentro suyo a su pequeño hermano Moshéh, aguardando presenciar qué destino le habría de tocar. Cuando la hija de Faraón halló la canasta y tomó al bebé para sí, reaccionó Miriám inmediatamente: se dirigió a la hija de Faraón y le ofreció, por nodriza para el bebé, nada menos que a Iojébed, su verdadera madre.

Años después, cuando el pueblo de Israel sale de Mitsráim y cruzan el Mar Rojo, es ella quien toma una pandereta entre sus manos y sale a instar a las mujeres a entonar "Shirát haIám", el Canto con que agradecen a Hashém por el inmenso milagro.

Por fin, la vemos cometiendo pecado de maledicencia contra su hermano Moshéh, y nos enteramos de que "tsará'at", la "lepra espiritual", es lo que obtiene para sí quien comete maledicencia. Junto a todo Israel esperamos por ella siete días, hasta que se cura de la "tsara'at" y recibe autorización de retornar al campamento.

Cuando toca el turno a Miriám de abandonar esta vida, al cabo de cuarenta años de tránsito por el desierto, junto a ella desaparece la fuente de agua que saciara la sed de todo el pueblo acompañándoles, trasladándose junto a ellos a todo lo largo del camino.

Hay un elemento particular de la figura de Miriám que se deduce de cada acontecimiento de su vida, y que deseo destacar: Miriám es símbolo de la vida, de la vitalidad. Es Puáh que preserva con vida a los recién nacidos; es quien cuida y vigila a Moshéh cuando éste flota en su cesta sobre el Nilo, y se asegura de su destino; es quien estimula con su canto a las mujeres a cantar tras el cruce del Mar Rojo, y les instila la esperanza y la fe. Es por mérito de ella que un manantial de agua potable acompaña al pueblo de Israel por el desierto, a lo largo de cuarenta años.

El Midrásh nos ayuda a completar el dibujo de Miriám. Cuando Faraón decretó que los varones recién nacidos debían ser arrojados al Nilo, Amrám, padre de Miriám y Aharón (Moshéh aún no había nacido), decidió separarse de su esposa. Arguyó que no tenía sentido alguno traer al mundo niños que ya estuvieran sentenciados a muerte en el momento de nacer. Siguiendo sus pasos, todos los hombres de Israel se separaron de sus esposas.

Miriám, una niña de cinco años en ese momento, enfrentó a su padre: "Eres peor que Faraón", le dijo. "Faraón sentenció a muerte sólo a los varones, y tú acabas de sentenciar a varones y niñas por igual. Faraón les sentenció una vez nacidos, tú les matas antes de que nazcan. De la sentencia de Faraón no hay seguridad de que se cumpla, y la tuya, en cambio, se cumple en la acción inmediatamente". Aceptó sus palabras Amrám, se reunió con su mujer, y siguieron su ejemplo nuevamente todos los hombres del pueblo. Con esta única acción, Miriám salvó la existencia misma del pueblo de Israel, que corrió riesgo de no trascender su propia generación.

Miriám es recordada por el Midrásh también en relación al nacimiento de Moshéh. Cuando enfrentó a su padre, le dijo también que nacería de él un hijo que redimiría al pueblo de Israel. Y con sus palabras, inyectó en Amrám y en el pueblo todo la esperanza de redención. Cuando nació Moshéh, pareció que su profecía no se podría cumplir: ya no era posible retener un bebé en el hogar sin que lo descubrieran y asesinaran los egipcios, y su madre se vio obligada a ocultarlo en una cesta y arrojarlo dentro de ella al río Nilo, rumbo a una muerte segura.

En ese momento, Amrám se llenó de enojo contra su hija, y le dijo: "¿Dónde está tu profecía, hija mía?". Mas Miriám, compenetrada en su fe y cierta en su visión, se apostó junto al Nilo a vigilar la cesta en que flotaba su hermano pequeño: no por curiosidad, sino para ser testigo de qué medios elegiría Hashém para salvar a Moshéh. Y la salvación de Moshéh vino desde la dirección más "absurda" de todas: justamente la hija de Faraón le halló, y justamente eligió adoptarlo y criarlo en palacio, bajo las propias narices de su padre Faraón. Del propio palacio de Faraón saldrá Moshéh, a la postre, a liberar al pueblo de Israel.

En esta acción, nos enseña Miriám algo que es muy importante conservar siempre con nosotros: aún cuando parezca que no resta esperanza y todo está perdido, hay que especialmente reafirmarse en la fe; porque a veces es precisamente desde dentro de la mayor angustia (desde la mayor fuente de angustia) que nace la mayor solución imaginable.

Vemos nuevamente la fuerza de la fe de Miriám cuando tienen las orillas del Mar Rojo a sus espaldas, tras la derrota de Mitsráim que acaba de sucumbir dentro del mar, y toma ella su pandereta y canta a las mujeres para animarles, para estimularles a unirse felices al agradecimiento por el estremecedor milagro que acaban de vivir, aún cuando nada saben de lo que habrá de depararles el desierto. Con su canto, les insta a la fe en Hashém, e implanta la fe que latirá en ellas durante los cuarenta años de caminar por el desierto.

Miriám, la que da vida a los niños, la que demuestra una enorme fe que da apoyo a Moshéh y a las mujeres de Israel, reúne el mérito necesario para que, por ella, un manantial de agua acompañe a Israel de sitio en sitio a lo largo de todo su largo derrotero en el desierto. ¿Por qué un manantial de agua? Porque el agua es vida, vitalidad como la que Miriám depositó en todos. Y el manantial desaparecerá con ella.

En estos días de "Bein-HaMetsarím", de duelo por la devastación y el exilio espiritual, debemos abrevar de la fuerza y la fe de Miriám, y tomar conciencia de que justamente desde dentro del abismo en el que a veces parece esfumarse la esperanza, justamente desde allí habrá de germinar la "ieshu'áh", la Redención. Y por mérito y acción de esta Fe, sea Voluntad de Hashém brindarnos agua que nos vivifique en los desiertos de la vida, hasta la oportunidad de la verdadera y completa GueUláh.



  Editorial: Tiempo de alzar la voz mirando al firmamento: hacer y pedir, y así será | El Beit-Midrásh y la Radio Virtual | Palabras de la Mujer Judía: De cómo una mujer fue manantial de vida para todos | Había una vez dos mujeres... | Hablemos del Habla: Honrar el Nombre que nos nombra | La grandeza del hombre que ve porque ha elegido estar despierto | El dolor de uno, que se alivia; y el dolor de todos, que hay que aprender a sentir | Hoy nuestros Sabios nos develan: ¿De dónde nace el verdadero derecho a reclamar? | ¿Conformarnos con menos que la Verdad? | Ediciones Anteriores| Ingresa directamente a nuestro Beit-Midrásh Online | Todas las clases en audio |Colabora con nosotros | Escri'benos tus comentarios, preguntas y propuestas |sol


Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer   Desde parashát Devarím, una advertencia fundamental
 que nos está destinada

  
HABIA UNA VEZ DOS MUJERES
por Rav David Shlomo Mendelsohn  Nota original, en hebreo, exclusiva para Matok MiDvash. Traducción: Ieshivah.Net

¿"Y fue en el año cuarenta en el duodécimo mes, el primero de mes, habló Moshéh al pueblo de Israel de acuerdo a cuanto Le ordenó E-lokim"
(Devarím -Deuteronomio- 1:3)

Había una vez un hombre que tenía dos mujeres: una de ellas era hermosa, gran ama de casa, y dueña de abundante patrimonio. De nada tenía que preocuparse su marido: ni del sustento ni de las necesidades del hogar. Ella siempre le esperaba con deliciosos manjares y la casa agradablemente dispuesta. Pero algo faltaba de ella: no podía darle hijos.

La segunda esposa era inteligente y respetable, y su vientre había sido bendecido con abundante descendencia; mas carecía de bienes materiales.

Un hombre en tal situación, si actúa con sabiduría, puede ser agradable y amable con ambas esposas y cuidar el equilibrio, y no se despertará celo alguno entre ellas. Mas nuestro personaje no era especialmente sabio, y sus cualidades dejaban que desear. De tal modo, demostraba su afecto sólo a la mujer que le proveía comodidad y sustento, y con la segunda no hacía sino buscar rencillas, al tiempo que ni siquiera le proveía buen alimento.

Un día, se vio empujado a viajar a una ciudad lejana; llevó consigo a su mujer favorita, y con ella, a toda su riqueza. Mas en el camino, fueron emboscados por una banda de asaltantes que secuestraron a su esposa y sus riquezas, y le dejaron abandonado. Falto de todo retornó a su hogar, a su segunda esposa. Ella se dirigió a donde el rey y llegó hasta él con súplicas, con llanto, rogándole la ayudase a ella, a su marido y a sus hijos que acababan de quedar carentes de todo y estaban hambrientos de pan. Halló gracia a ojos del rey la actitud de la mujer, de modo que decidió ayudarles. Les introdujo en su palacio, se hizo cargo de su alimento y su bebida y sus vestidos, y aseguró que así lo haría hasta que lograran reunir con ellos a la otra esposa con toda su fortuna. Durante todo el tiempo en que se alojaron en el palacio del rey, nada les faltó. Y no obstante, este hombre, ausente de todo reconocimiento a su esposa, siguió peleando con ella y maltratándola en cada oportunidad. Y el rey, veía y callaba, y hacía como que no lo notaba.

Al cabo de un tiempo, hallaron a su otra esposa en un país lejano. Hasta allí envió el rey a una legión con el encargo de vencer a los secuestradores, y traer de retorno a la mujer con su riqueza. Mas antes de enviarlos a su camino, llamó al rey a nuestro hombre, y así le advirtió: "He observado tu comportamiento durante todo el tiempo que residiste en mi palacio, y temo que olvidarás el bien que te he hecho por mérito de tu esposa, que halló gracia a mis ojos y mereció mi comprensión y benevolencia. Y temo que todos tus pensamientos se dirigirán únicamente a tu otra esposa, en tanto a ésta continuarás sometiéndola a maltrato y humillación. Por ello, te prevengo: ti tal haces, me vengaré y haré justicia. Tal como te comportas con la mujer que te da la más primaria satisfacción, compórtate también con la segunda".

La vida de este mundo y la del mundo venidero, la vida material y la espiritual, se relacionan cual estas dos mujeres. Y el hombre debe saber cómo comportarse de modo tal que no se suscite el "celo", la envidia entre ellas: acreditar a su espíritu buenas cualidades, mitsvót, una vida de bien sustentado en la Toráh; y no abocarse exclusivamente a las cuestiones, placeres y apetitos de la vida material.

Durante su esclavitud en Mitsráim, el pueblo de Israel vivía mucho más sumido en la materia que ocupado en "bienes espirituales". Mas fueron liberados, y salieron de Mitsráim al desierto, y allí, frente al monte Sinai, prometieron cumplir con la voluntad de Hashém y elevar sus almas a través del constante trabajo sobre sí mismos. Por vía de este trabajo se elevaron espiritualmente a la categoría de ángeles, y Hashém -el Rey- les proveyó todo el sustento necesario durante cuarenta años, asegurándose que nada les faltara, en mérito de su Toráh. Aún así, se quejaban y rebelaban y transgredían las condiciones aceptadas. Y Hashém, veía y callaba, y hacía como que no lo notaba.

Cuando llegó el momento de ingresar por fin a la tierra de Israel y heredarla de manos de los reyes de Cna'an, pasados cuarenta años "en el palacio" sostenidos por el Rey, envió Hashém a Moshéh a que presentara a Israel las advertencias necesarias: que no olvidaran la Toráh y las mitsvót al ingresar por fin a la tierra de Israel, que no se dejaran atrapar por la abundancia material que esta tierra bendita les depararía, que la riqueza material no les hiciera olvidar por mérito de qué disponían de ella. Que ahora que habían recuperado a su primera esposa, a su vida de este mundo, no olvidaran a su otra esposa, su vida espiritual, que era quien realmente les había salvado y sólo por su mérito les había sido dado sobrevivir.  Que, por el contrario, se esmeraran en el ejercicio de la Toráh y el cumplimiento de las mitsvót sin cesar en el disfrute de los bienes de la tierra. Y que, de lo contrario, Hashém haría justicia.


Fuentes: Ba'al ha'Akedáh, Devarím.

Los Cielos son al Creador, y la tierra...



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer Hablemos del Habla...
"ESTAS SON LAS PALABRAS": HONRAR EL NOMBRE QUE NOS NOMBRA

por Gabriel ben-Israel   
Produccion para LebEjad y Matok MiDvash

Ocurrió una vez con el rab Israel Salanter ztz”l que estaba en la casa de un millonario y, frente a ellos, en la mesa, había una caja abierta llena de dinero. De pronto, llaman al dueño de casa y éste sale afuera, pero le pide al rab Israel, que se quede sentado y lo espere allí, pues volvería enseguida. Pero el rab no lo escuchó y salió atrás de él. Le pregunta, ¿por qué no me esperas dentro?

A lo que el rab contesta: Hashem nos prohibió estar a solas en un ambiente cerrado con una mujer que no es nuestra esposa, hija o madre. Por otro lado, dice el Talmud que la minoría de la gente tiene “problemas” con mujeres, pero la mayoría cae en el robo. Si Hashem nos prohibe encerrarnos con una mujer, cuanto más que no podemos estar a solas con dinero que no es nuestro. Como sigue la guemará, "la minoría en temas de mujeres, la mayoría en robo y “todos” en “abak” lashón hará" ("abák" es polvo; "abák lashón hará" es un lashón hará -maledicencia- indirecto, como encubierto).

Dijo el “Pnimin Iekarim” acerca del versículo "eleh hadebarím" con que empieza nuestra parasháh: la palabra se compone de las iniciales de “abák lashón hará”. Por eso Moshe Rabenu le habla a “todo” el pueblo de Israel, a “todos”, porque todos caen en “abák lashón hará”.

Comenzaremos, con la ayuda del Boré Olám ("Creador del Mundo"), con el prólogo del libro Jafetz Jaim; así agradece por su obra el Rab Israel Meir Hacohen ztz”l:
Bendito Hashem, D-s de Israel que nos separó de todos los pueblos, y nos dio Su Torah, y nos hizo entrar en esta tierra sagrada para que tengamos el mérito de cumplir todos Sus preceptos, y toda la intención de Hakadosh Baruj Hu es solamente para “nuestro bien”, para que con las mitsvót seamos “santos” para El, como está escrito en Bamidbar 16,40 y decimos dos veces por día en el Shemá: “lemaan tizkerú...”; "para que recuerden y hagan todos Mis preceptos, y sean “sagrados” para vuestro D-s”, y que con ésto podamos recibir toda Su influencia positiva y todos Sus favores en este mundo y en el mundo venidero, como está escrito en Devarim 10, 12 y 13: “ma hashem elokeja shoel... letob laj”, los versículos dicen: ahora Israel, qué te está pidiendo Hashem, Tu D-s?, que le tengas temor (irAh: el temor que nace de la reverencia), que te conduzcas por Sus caminos, que lo quieras y que lo sirvas, con todo tu corazón y con toda tu alma. Que cuides los preceptos de Hashem y Sus leyes que Yo te ordeno hoy, PARA TU BIEN”.

Y aquí nos hace una aclaración importante el Jafetz Jaim; nos dice: fíjate lo que explica el Ramban, en su explicación de la Torah, y cómo relaciona el principio del vers.12 con el final del vers.13, y dice lo siguiente: cuando una persona nos pide algo, nunca nos va a pedir algo “para” nuestra necesidad, por supuesto: nos pide desde su necesidad. No así Boré Olám. El nos está pidiendo cosas PARA NOSOTROS, para nuestro bien, por eso se engancha el “que te pide” con el “para tu bien”, ya que Hashem no necesita nada, El es el dueño de todo.

Solamente a nuestros “padres”, Abrahám, Itsják y Iaacov, les “pidió” honrar Su Nombre: ¿para qué, si en verdad no lo necesita?. Fue para elegirnos entre todos los pueblos, para decidir de quién va a salir la simiente del pueblo de Israel, de Abrahám, de Itsják y no de IshmaEl, y de Iaacóv y no de Esáv.



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer "Poco le falta, al hombre, para ser un ángel"
LA GRANDEZA DEL HOMBRE QUE VE PORQUE HA ELEGIDO ESTAR DESPIERTO

por Rav Natan ben-Jaím  
Nota producida en exclusividad para Matok MiDvash

"Estas son las palabras que dijo Moshéh al pueblo de Israel..."  (Devarím 1:1)

Dice Rav Jasman: "Si observamos a los hombres, nos encontramos que los hay de dos clases  opuestas. Por un lado tenemos a quien observa sus caminos y presta atención a su andar: éste es el hombre que está completamente vivo.  Del otro lado, se encuentran aquéllos que no observan con atención, y su intelecto está aletargado, dormido". Explica Rav Jasman que la distancia entre estos dos grupos es como la que media entre el Cielo (lo más espiritual y elevado) y la Tierra (que no es sino un cuerpo compuesto de minerales).
En nuestra parasháh y haftaráh nos encontramos con ambos grupos. Al hombre vivo lo hallaremos en la generación del desierto, según lo explica Sifri: por cuanto que son "palabras" lo que dice Moshéh, no las utiliza para revelar directamente su reproche y su enojo por cada ocasión en que el pueblo de Israel transgredió las órdenes de Hashém, sino que insinúa cada uno de los casos por medio de enumerar los lugares en que los pecados del pueblo fueron cometidos. La grandeza de Moshéh le hizo cuidar el honor del pueblo, y les dio los lugares por pista para que comprendieran la culpa y el enojo. Y bastó con la señal.

Moshéh cuida de que el pueblo no se avergüence, no se sienta degradado de su dignidad. Moshéh, hombre atento y observador, que piensa y mide y considera, da estas señales al pueblo recién antes de morir, para evitar que el pueblo, al verse en el espejo de todo el mal cometido, se avergüence en lo sucesivo ante él. El sabe que el reconocimiento del mal cometido producirá una inmensa vergüenza, y que el pueblo ya no podrá "mirarlo a los ojos" después. Es por ello que posterga hasta ahora, hasta la hora de su propio balance final, la "tojajáh": la reprimenda, la acusación, y la exhortación para el futuro.

Tras la lectura de la parasháh, leemos cada shabát la haftaráh: una porción de los profetas que se corresponde en su sentido con la parasháh de la semana. Acompañando a Devarím, hallamos en la haftaráh a Iehoshúa (Josué), sucesor de Moshéh, que reprende de este modo a Israel: "El toro conoce a su dueño, y el burro conoce el alimento que su dueño le da. Israel no sabe. Mi pueblo no observa". Hay cierto estado, cierta situación -nos dice Iehoshúa- en que el hombre, cúspide de la Creación, es comparable al toro y al burro, que por naturaleza pertenecen al extremo opuesto.

Tal sucede porque "mi pueblo no observa": Lo que el toro y el burro saben, pertenece intrínsecamente a su propia esencia; les es natural y constante, y no está sujeto a su propia elección. Mas en el hombre,  conocimiento y sabiduría dependen de su elección, de la profundidad de su observación y de su esfuerzo en comprender, y por fin, de su determinación a actuar en consecuencia. Si el hombre se comporta "a semejanza del Creador" (a cuya semejanza ha sido creado), se aproximará a ser un hombre completo, acerca del cual advierte el rey David (Tehilím -Salmos- 8:6): "Poco le falta para ser un ángel".
Casi un ángel

¿A qué se parece la situación? A un hombre que duerme. Mientras duerme, está completo, con toda su fuerza, su sabiduría, su inteligencia, su vivencia espiritual, su experiencia. Todo está en él. Mas él, completo, se encuentra en suspenso. Sólo es necesario que despierte para que podamos comprobar que nada ha cambiado en él, que se ha preservado tal cual estaba antes de dormir. Pero mientras duerme, no es muy distinto a una piedra: no tiene existencia real hacia fuera de sí. Como él, quien no presta atención en profundidad, no observa, no extrae conclusiones, no se eleva ni crece en verdadera sabiduría: duerme, en permanente suspenso. Porque la importancia de quien no observa con atención y profundidad y saca conclusiones y actúa honestamente desde ellas, como la importancia de quien duerme, proviene únicamente de la expectativa de que despierte por fin, y se yerga entero y completo a ser todo lo mejor que ha nacido para ser.


No será por la fuerza de los ejércitos...




sol  Editorial: Tiempo de alzar la voz mirando al firmamento: hacer y pedir, y así será | El Beit-Midrásh y la Radio Virtual | Palabras de la Mujer Judía: De cómo una mujer fue manantial de vida para todos | Había una vez dos mujeres... | Hablemos del Habla: Honrar el Nombre que nos nombra | La grandeza del hombre que ve porque ha elegido estar despierto | El dolor de uno, que se alivia; y el dolor de todos, que hay que aprender a sentir | Hoy nuestros Sabios nos develan: ¿De dónde nace el verdadero derecho a reclamar? | ¿Conformarnos con menos que la Verdad? | Ediciones Anteriores| Ingresa directamente a nuestro Beit-Midrásh Online | Todas las clases en audio |Colabora con nosotros | Escri'benos tus comentarios, preguntas y propuestas |


Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer  "Bein haMetsarím":
EL DOLOR DE UNO, QUE SE ALIVIA; Y EL DOLOR DE TODOS, QUE HAY QUE APRENDER A SENTIR


por Rav David Meir  
Nota original, en hebreo, exclusiva para Matok MiDvash. Traducción: Ieshivah.Net

Cual para todos los órdenes de la vida, también para el luto nos provee reglas la Toráh. Reglas precisas que posibilitan una expresión genuina de lo que el luto debe producir.

En estos días, durante las tres semanas de "Bein HaMetsarím", guardamos luto por la destrucción del Templo de Jerusalem, y por la situación de devastación y exilio espiritual consiguiente que se prolonga hasta hoy; lo que torna oportuna la profundización en las reglas que establece para el luto la Toráh.

Cuando las estudiamos con atención, lo primero que nos llama la atención es el la diferencia radical entre cómo establece la Toráh el luto personal (el duelo tras el fallecimiento de un pariente) y cómo rige, en cambio, el luto colectivo de estos días. En el luto personal, lo más duro y pesado está reservado al inicio del proceso, y las restricciones y la contrición van disminuyendo con el paso de los días: el primer día, tras la sepultura, se rasgan las vestiduras; luego tres días de llanto y estado compungido; siete días de reclusión reflexiva; treinta días en los que está prohibido cortarse barba o cabello;..., etc.

A la hora del luto colectivo, cual el de estas fechas, la Toráh dibuja el proceso de modo inverso: de lo liviano y soportable, hasta la mayor contrición al final. Desde el 17 de Tamuz nos abstenemos de danzas y música festiva; desde el inicio del mes de Menajem-Av reducimos todas nuestras actividades de provecho; durante la semana en que cae el noveno día del mes nos abstenemos incluso del baño y del lavado de ropa; la víspera del 9 evitamos todo alimento sofisticado; y el propio 9, ayunamos completamente desde el atardecer hasta la noche siguiente, unas veinticinco horas después.

La solución de la interrogante es inmediata. En cuanto respecta al luto personal ante el fallecimiento de un ser querido, la norma de la Toráh expresa el modo natural en que vivimos el dolor de la pérdida: el sentimiento más intenso y auténtico lo  experimentamos en los primeros momentos, en los primeros días; y a medida que pasa el tiempo, naturalmente, la intensidad del dolor va menguando. Las reglas establecidas por la Toráh para este proceso acompañan la reacción humana natural ante la pérdida personal.

La contrición, el dolor, por fin el luto ante la destrucción del Beit-HaMikdásh -el Templo de Jerusalem- y la devastación espiritual de nuestro pueblo, no son en cambio una actitud connatural a nosotros, sino una actividad sagrada a la que debemos aproximarnos voluntariamente, a conciencia, anhelando la redención definitiva y completa.

La naturaleza humana nos lleva a habituarnos a toda situación en que nos hallamos, a hallar nuestro lugar bajo cualquier circunstancia. Y nosotros, que nacimos ya dentro de esta situación de devastación y exilio espiritual, nos habituamos inmediatamente a ella, y en sus condiciones aprendimos a vivir.  No vivimos, por consiguiente, de modo natural y espontáneo el auténtico dolor y la amargura y el horror del exilio y la destrucción, en la magnitud en que nos toca y nos influye -hoy mismo- directamente. Para nosotros, este estado de luto es "oficio sagrado", es ofrenda a Hashém, es otro modo de aproximación a lo que realmente hemos de ser en esta vida. Y tal es un proceso al que debemos arribar "desde otro lado", mediante el esfuerzo y el estudio y la reflexión desde la Toráh cuanto de nosotros mismos,  mediante la introspección y la observación de cuanto nos concierne de la devastación y el exilio. Gradualmente, paso a paso, ingresamos entonces. Y por ello, las reglas de este luto que nos abarca a todos, regulan un proceso inverso al del luto personal. Vamos de lo liviano a lo pesado, de lo fácilmente soportable a la más poderosa experiencia del dolor y la contrición.

Es, por ello, obligación en estos días, consagrar tiempo al estudio y la reflexión en cuanto se relaciona con la destrucción del Beit-HaMikdásh y con el estado de exilio y degradación espiritual, de oscuridad  que se prolonga hasta nuestros propios días, para acercarnos a una percepción de la verdadera magnitud de la desgracia, y actuar en consecuencia, anhelando y suplicando y produciendo con nuestros actos el momento en que este dolor fundamental se vea confortado, con la completa Redención, sea Voluntad de Hashém que muy pronto en nuestros días, Amén.



Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer  HOY NUESTROS SABIOS NOS DEVELAN:
DE DONDE NACE EL VERDADERO DERECHO A RECLAMAR

Cumplía con todas las mitsvót...

En el Tratado de Brajót del Talmud Bablí (hoja 31b) se discute acerca de la plegaria elevada por Janáh, esposa de Elkanáh, protestando ante el Creador por su esterilidad y suplicándole hijos. Su plegaria (Samuel 1:1) tiene respuesta final en su embarazo, del que nacerá el profeta ShmuEl, que habrá de suceder a Eli en el oficio sagrado.

Y así dice Janáh frente a Hashém: "Amo del Mundo: de cuanto creaste en la mujer, nada creaste en vano; ojos para ver y oídos para escuchar, olfato para oler y la boca para hablar; manos para realizar trabajo con ellas, piernas para caminar. Y senos, para amamantar con ellos. Entonces, si me has dado senos, ¿por qué no me das hijos que amamantar? Dame hijos y podrán mis senos amamantar".

Los sabios llaman la atención sobre el problema que este argumento está llamado a generar, si es aceptado tal cual por el Creador. Tal lo explica el Jatám Sofér: "en principio, toda mujer que no puede tener hijos podría reclamar con este argumento. Mas este argumento requiere de un soporte que no cualquiera puede ofrecer: 248 órganos hay en el cuerpo, destinados a cumplir con ellos 248 mitsvót. Sólo quien dedica fielmente cada uno de sus órganos al cumplimiento de su finalidad sagrada, puede reclamar que ninguno de ellos resulte impedido de su verdadera misión".

Hashém honra su propia palabra, y admite que el hombre que responde a su compromiso con la Verdad le reclame. Janáh, una tsadéket que cumple todas las mitsvót que se encuentran a su alcance, tiene entonces derecho a exigir del Creador una enmienda de su situación. Y el Creador, a la vista de su razón, responde positivamente.


Todo esta' escrito; y estamos aqui' para aprender a leer  ¿CONFORMARNOS CON MENOS QUE LA VERDAD? 

por Gabriel ben-Israel   Produccion para LebEjad y Matok MiDvash
para LebEjad no. 36 y Matók MiDvásh

Hashem, vuestro D-s, les hizo crecer, y ahora son, en cantidad, como las estrellas (Devarim 1,10)

Explica el “Or Hajaim” Hakadosh, acerca de la comparación "como las estrellas", como dicen Jazal en el tratado de Sanhedrin: “no hay número para los malvados”. Esto es: a pesar de ser muchos, el hecho de que haya más, no los hace “ser más”. Intentaremos entender este juego de palabras...

En cambio, la cantidad de personas justas, cuando aumenta, se ve, se nota; a pesar de que sean contados, como las estrellas, su crecimiento “llama la atención”.
Hashem no hizo que seamos una “cantidad importante” (en cantidad) entre los pueblos, siempre fuimos una pequeña minoría (pero una minoría que sí se nota, Baruj Hashem: siempre todos se ocuparon de nosotros).

Ahora veamos: dado que somos pocos en cantidad, podrían venir representantes de las mayorías a decirnos: “Está escrito en vuestra Torah, que en las decisiones hay que ir siempre detrás de la mayoría, y por cuanto que nosotros somos mayoría, entonces, ¿por qué no reconocen que nuestros dictámentes son justos y valederos, y no renuncian a vuestra fe para convertirse a nuestra creencia?”, jas veshalom.

La respuesta nos la trae el rab Iosef Jaim ztz”l de Bagdag, más conocido como el Ben Ish Jai, o, como lo nombra el rab Bosner Shlita, el “Bagdude Rebe”:

Cuenta que había un reino cuyo rey vivía recluido dentro de su palacio, sin salir jamás. Nadie, en la ciudad, conocía su rostro, y le tenían un gran respeto y también temor.
Sólo sus 7 ministros habían visto al rey cara a cara, iban a verlo para tratar los asuntos del gobierno, escuchaban sus órdenes y salían inmediatamente a ejecutarlas.

Entendemos que los ministros eran muy poderosos, ya que sólo tenían que decir que el rey había ordenado algo para que ésto se realizara. Por este motivo, ellos podían hacer lo que quisieran, argumentando “decreto del rey”, ¿quién podía demostrar que era mentira? Sin embargo, siempre tenían el temor, que si mentían, podría descubrirse y en ese caso serían reemplazados en el cargo, aparte del castigo que podía llegar a ser la muerte.

Pero cierto día murió el rey, y su hijo pequeño tomó el trono. Los ministros resolvieron hacer una “actuación” frente al nuevo rey, alabándolo, para que no piense en reemplazarlos por otros.

Se presentaron ante él, y uno de ellos comenzó: “señor nuestro, rey, que viva por siempre... vemos que una luz sale de tu rostro... una luz maravillosa, de una gran belleza, que nos da placer y a la vez nos hace temer... un rostro bello, una gracia sin igual... una clara demostración de que eres justo merecedor del trono real...”.

Al rey le gustó escuchar esto, digamos que se lo creyó...

Al cabo de unos meses, le llega al rey un regalo de uno de los reinos vecinos, un regalo importante, un gran “espejo”, que en esos tiempos era algo muy valioso y apreciado.

Cuando el rey abre el regalo y se ve reflejado en él, ve, para su asombro, que ninguna luz sale de su rostro, tampoco ve una gran belleza, ahora se da cuenta de lo que sus ministros le dijeron. Esperó a que ellos vengan a tratar asuntos de gobierno y se anticipó y les dijo: “Ustedes son hijos de la muerte. La vergüenza del reino. Dijeron que una luz salía de mi rostro, y no no veo la luz, veo solamente un rostro negro y feísimo. Dijeron que quien me vea tendrá placer, yo me veo y quiero escaparme, salir corriendo, más que infundir temor, mi rostro ASUSTA”.

No sabían qué decir ni hacer. De pronto uno preguntó: “rey nuestro, ¿a quién le crees, a nosotros o al espejo? El espejo es un mentiroso, él oscurece y afea las cosas. Además debes considerar que él es sólo uno y nosotros siete.”

Este ministro vio que el rey lo escuchaba; entonces, pensando que iba por buen camino, prosiguió:
Hay que castigar al espejo por mentiroso y traidor al rey, con toda la fuerza del juicio. Decretaremos romperlo en pedacitos y tirarlo al mar.

El rey dijo: Como dijiste así se hará. Mañana “ejecutaremos” al espejo.

Al día siguiente, el rey mismo, tomó un martillo y llevó a la práctica su decreto, rompiendo en pedazos el espejo. Juntaron los pedazon y los dejaron a un costado para llevarlos y arrojarlos al mar al otro día.

Otra vez, el rey se levantó temprano para terminar con este asunto, y esperó a que lleguen sus ministros, y les dijo:
Vean qué cosa maravillosa: hace dos días, ustedes anularon el testimonio del espejo, ya que él era uno y ustedes siete, y uno sólo no puede contrariar a siete testigos. Pero ahora, hay varias docenas de “espejitos” que me dicen que no soy nada lindo, que no tengo gracia, que no tengo luz, y por cada uno de ustedes ahora hay varios que atestiguan en su contra. Ustedes son los mentirosos y los merecedores del castigo.

Señor rey, protestaron, ¿cómo un pedazo de vidrio roto puede atestiguar si no tiene ni boca ni lengua, ni ojos ni oídos?; ¿esos vidrios rotos pueden ser más que una persona que tiene entendimiento, dueña de inteligencia y sabiduría?

El rey les dijo: ¿y ustedes se creen inteligentes? Antes dijeron que el espejo era traidor y mentiroso, ahora resulta que el vidrio no tiene boca... No entendieron: el vidrio no tiene boca, pero la naturaleza “grita” como cien testigos juntos, la naturaleza no miente.

El hombre miente, a veces por miedo, a veces por interés, otras por ambición, pero a la naturaleza siempre le podemos creer: nunca miente.

El estudio nos lleva a la sabiduría que nos ilumina el camino. Pero a veces los razonamientos y cálculos de situaciones nos lo pueden oscurecer. Razonamientos “a ciegas”, tratando de prever situaciones que no tienen por qué suceder, nos pueden hacer equivocar el camino. Pero la luz del día nos hace ver las cosas como son. Sin buscar vueltas, lo que vemos nos mostrará el camino correcto.

Esta es también la respuesta a las culturas del mundo que no reconocen Verdad en la Toráh. "Ustedes son muchos como la arena que está a la orilla de los mares. Pero lo que ustedes practican es fundamentalmente mentira, ya que va detrás de los deseos y del orgullo, que son cualidades nada buenas".

En cambio, quien vive de acuerdo a la Toráh, va detrás de las cosas vistas y sabidas. Vimos los milagros y las maravillas que Hashem hizo en Egipto, hablamos “cara a cara” con Boré Olám cuando nos entregó Su Torah, vimos los milagros constantes que se producían en el Bet Hamikdásh, y vimos cómo siempre se hizo Su Voluntad, cómo gobierna el mundo. Estas “vistas” son testimonio irrefutable, transmitido de padres a hijos desde aquel entonces hasta hoy. ¿Podemos siquiera pensar en creer en las tonterías frente a la “vista” de la verdad?

Fuente: Matamim leshuljan Shabat en nombre de Abotenu sipru lanu.
 



Estamos en linea para atenderte
(C) Banaij-Tsio'n & Ieshivah.net, 2003-2004. Derechos Reservados a todos quienes hagan buen y leal uso de ellos. Favor incluir mencio'n completa de origen en toda cita, y hacernos llegar ejemplar del medio en que haya sido utilizado un texto de "Mato'k MiDva'sh". Todo el material en espan~ol reunido en la presente edicio'n es produccio'n original y exclusiva para Mato'k MiDva'sh, a cargo de miembros de Instituciones Bana'ij Tsio'n. Director: Rav Hagai Mazor. Editor-Redactor Responsable: Daniel I. Ginerman. Dedicado a todos quienes buscan, hallan o an~oran en la Tora'h el camino de una vida plena. Jerusalem, Menajem-Av de 5764, Julio de 2004. Redaccio'n: POB 7614 - Jerusalem 91075 - Israel. Voz/SMS: +972-546-265599 - ICQ: #900957